El PSdeG-PSOE de O Porriño quiere trasladar a la ciudadanía un análisis detallado y documentado sobre la situación política e institucional que vive el Concello, marcada por una combinación especialmente preocupante: por una parte un alcalde con un nivel de ingresos públicos propio de grandes capitales o del Gobierno del Estado; y por otra su ausencia continuada de los espacios de trabajo de gobierno, control y rendición de cuentas municipales.
Según los datos oficiales recogidos en los portales de transparencia de las distintas administraciones, el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, percibe ingresos públicos procedentes de tres cargos institucionales. Como alcalde con dedicación exclusiva, cobra 39.540,20 € brutos anuales con cargo al presupuesto municipal; como diputado provincial en la Diputación de Pontevedra, percibió 41.275 € brutos en el ejercicio del 2024 por asistencias a plenos y comisiones; y además, como presidente del Consorcio de Aguas del Louro, ingresa un complemento de 4.200 € anuales.
La suma de estas retribuciones nos lleva a los 85.000 € brutos anuales, una cifra que sitúa al regidor porriñés al mismo nivel que los regidores de las principales ciudades gallegas; y muy cerca de los sueldos de los ministros del Gobierno de España, a pesar de gobernar un ayuntamiento de 21.000 habitantes.
El portavoz municipal del PSdeG-PSOE explica que “no estamos hablando de envidia ni de demagogia, sino de proporcionalidad y respeto a los vecinos. Un alcalde de un ayuntamiento como O Porriño no puede cobrar como un gran cargo del Estado y, al mismo tiempo, no rendir cuentas ni ejercer plenamente sus funciones”.
“A esta realidad salarial se suma una falta evidente de transparencia. El alcalde no tiene publicada su declaración de bienes y rentas, una obligación básica en un sistema democrático. Esta ausencia de información resulta especialmente grave tras llevar al Pleno municipal una propuesta para renunciar a la actualización del IRPF, intentando construir un relato de contención fiscal que no se corresponde con sus ingresos reales. El problema no es solo cuánto cobra, sino que oculta información que permitiría a la ciudadanía juzgar si hay coherencia entre lo que predica y lo que practica”, señala el portavoz socialista.
“Pero más allá de las cifras, lo más preocupante es el modelo de ejercicio del cargo. Alejandro Lorenzo mantiene una presencia habitual en aniversarios, inauguraciones, fiestas y actos sociales, pero desaparece sistemáticamente de los espacios donde se decide, se debate y se rinde cuentas. Tenemos un alcalde que aparece cuando hay cámaras, pero no aparece cuando hay que trabajar, explicar decisiones o responder preguntas”, denuncia el portavoz del PSdeG-PSOE.
“En lo que va de legislatura se celebraron 100 comisiones informativas municipales que el alcalde debía presidir como máximo responsable del Concello. No asistió ni presidió ninguna de ellas. Hablamos de dos años sin presidir una sola comisión, dos años sin sentarse con la oposición a hablar de presupuestos, contratos o prioridades. Su relación con la oposición se limita a saludos y abrazos cuando hay público delante, lo que es pura puesta en escena”, afirma el portavoz socialista.
Esta ausencia no solo deteriora la calidad democrática, sino que también tiene consecuencias económicas. Cada vez que no asisten los cargos con dedicación exclusiva, el Concello se ve obligado a cubrir las comisiones con concejales sin esa dedicación, cuya presencia sí genera coste económico.
“El sobrecoste estimado es de alrededor de 700 € por cada comisión, lo que supone un ahorro potencial de aproximadamente 70.000 € si los cargos con dedicación exclusiva cumplieran con sus deberes ordinarios. Estamos pagando comisiones innecesarias mientras quien debería presidir, explicar y asumir responsabilidades ni siquiera aparece. Y además esas comisiones las acaban atendiendo concejales que no llevan las áreas ni conocen los expedientes”, subraya el portavoz.
“Esta situación contrasta con la asistencia regular y escrupulosa del alcalde a las comisiones de la Diputación de Pontevedra, donde cada sesión lleva aparejada retribución económica. El patrón es muy claro y la gente lo entiende perfectamente: donde no se cobra, no aparece; donde se cobra, no falla asistencia”, puntualiza David Alonso.
El PSdeG-PSOE de O Porriño considera que la dedicación exclusiva no es una etiqueta ni un complemento salarial, sino un compromiso con el ejercicio pleno de las funciones del cargo. “El Concello no se puede gobernar desde el escenario ni desde la foto: se gobierna desde el trabajo diario, la explicación y la rendición de cuentas”.

