El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo advirtió hoy de que la pobreza y el empobrecimiento continúan avanzando en la ciudad, tal y como muestran los datos oficiales, frente a la propaganda triunfalista del Gobierno municipal de Abel Caballero.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, recordó que el índice AROPE sitúa a 1 de cada 5 viguesas y vigueses en riesgo de pobreza o exclusión social, y que en la ciudad existen 22.000 personas con ingresos inferiores a los 625 euros mensuales. “Son millares las familias que tienen que acudir a bancos de alimentos o comedores sociales”, añadió, en una ciudad en la que el albergue municipal, con apenas 38 camas, atiende cada año alrededor de 1.200 personas sin techo o en situación de pobreza extrema.
33 céntimos al día: la política social de la propaganda
En este contexto, Igrexas calificó de “frivolidad inaceptable” que Abel Caballero presumiera recientemente de la política social del Concello. “Los propios datos que celebra el alcalde desmontan su relato”, afirmó.
“33 céntimos al día. Ese es el importe medio de las ayudas sociales municipales que recibieron las viguesas y vigueses durante el año 2025”, denunció, señalando que dedicar poco más de un millón de euros en ayudas de emergencia para casi 9.000 personas es la prueba de un modelo asistencialista “cada vez más escaso, limitado e insuficiente”.
El portavoz nacionalista subrayó que esta situación es consecuencia de una decisión política del Gobierno municipal, que desde 2020 redujo a la mitad las partidas destinadas a ayudas sociales y eliminó el denominado “cheque social”, creado por iniciativa del BNG.
A través del “cheque social”, las AEFAS -ayudas extraordinarias a familias-, se garantizaba “una ayuda estable, con criterios claros y justos”, complementaria de otras prestaciones como la RISGA o el Ingreso Mínimo Vital, mientras que las ayudas de emergencia quedaban reservadas para atender con urgencia situaciones puntuales.
“Pasamos de destinar 1,6 millones de euros para 2.000 beneficiarias con las AEFAS, a repartir poco más de un millón entre casi 9.000 personas solo con las ayudas de emergencia”, denunció Igrexas, advirtiendo del empobrecimiento deliberado de la política social municipal.
Más luces de Navidad que ayudas sociales
Para 2026, los presupuestos municipales aprobados “con el rodillo absolutista de Abel Caballero” recogen una partida de apenas 1,3 millones de euros para ayudas sociales, una cifra que el BNG propuso duplicar a través de enmiendas que fueron rechazadas por el Gobierno.
“Estamos hablando de que el Concello de la mayor ciudad de Galicia, en un claro contexto de emergencia social, va a dedicar a ayudar a las personas más vulnerables solo una tercera parte de lo que prevé gastar en luces y adornos de Navidad”, criticó.
Un cambio de modelo: renta social municipal
Desde el compromiso de “convertir el Concello en un verdadero parapeto social”, movilizando todos los medios, recursos y capacidades para proteger a la mayoría social que representan las clases populares y trabajadoras, el BNG insiste en la necesidad de un cambio profundo de modelo.
“Hace falta dejar atrás los repartos asistencialistas de ayudas de miseria y avanzar hacia la puesta en marcha de una renta social municipal, compatible con la RISGA o con el IMV”, defendió Igrexas, para garantizar que “en una ciudad en la que el Gobierno municipal deja cada año más de 100 millones de euros sin ejecutar, nadie quede atrás”. “Eso sí que sería humanizar de verdad Vigo: poner a las personas en el centro de las políticas”, remachó el portavoz municipal del BNG.

