El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo reclamó hoy que la gran prioridad política de la ciudad en 2026 tiene que ser la vivienda, ante una situación que calificó de emergencia habitacional y que está expulsando a millares de personas de su propia ciudad.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, reclamó el despliegue “urgente e imprescindible” de una enérgica política de vivienda pública, capaz de garantizar “el primer derecho de la ciudadanía, que es el de poder habitar su propia ciudad”.
Igrexas recordó que el año 2025 cerró con un incremento del 9% en los precios de los alquileres en Vigo, tres puntos por encima de la media gallega, convirtiendo la ciudad en la urbe con los alquileres más caros de Galicia (datos del portal inmobiliario Idealista). Según los últimos datos oficiales del Instituto Galego de Vivenda e Solo, el precio medio se situaba ya en casi 700 euros mensuales en noviembre.
“Hablamos de un incremento acumulado de casi el 35% desde 2020 y del 50% en los últimos diez años”, advirtió, señalando como factor clave el fenómeno “ultraespeculativo” de los pisos turísticos, que pasaron de 400 a 2.400 en apenas cuatro años. “Hoy en Vigo hay más de cinco pisos turísticos por cada vivienda disponible para alquiler”, denunció.
Miles de viviendas vacías
Igrexas advirtió que en una ciudad con más de 22.000 viviendas vacías, acceder a una vivienda es ya “un lujo imposible para la mayoría social que representan las clases populares y trabajadoras”. Por lo que, advirtió, de que las administraciones públicas “no pueden continuar de brazos caídos”.
El portavoz nacionalista criticó duramente el desmantelamiento de la política pública de vivienda por parte de la Xunta del PP, que provocó que en Vigo existan ya más de 7.100 familias inscritas como demandantes de vivienda protegida, una cifra que multiplica por más de cuatro el número de viviendas previstas en el Plan Parcial de Navia.
Igrexas denunció también que el Gobierno español continúa sin transferir a ayuntamientos y comunidades las viviendas e inmuebles de la SAREB, limitándose a programas piloto como Casa 47, que ofrecen “unas pocas viviendas a precios igualmente inaccesibles para la inmensa mayoría”.
En el ámbito local, calificó la política de vivienda de Abel Caballero como un permanente “vuelva usted mañana”. “El único hecho concreto fue firmar un convenio con la Universidad para crear un Observatorio que analice los precios, mientras la anunciada Empresa Municipal de Vivienda ni siquiera se constituyó y, cuando lo haga, contará apenas con 4,5 millones de euros”, criticó.
A esto añadió la negativa del Concello a solicitar la declaración de zona tensionada del mercado de vivienda, como ya hicieron ciudades como A Coruña o Santiago, mientras continúa “haciendo caja”, cobrando el 10% de los aprovechamientos urbanísticos o subastando viviendas vacías que podrían destinarse a uso social.
“Caballero presume de que Vigo es la mejor ciudad para vivir, pero la realidad es que cada vez menos gente puede permitirse vivir en ella”, afirmó Igrexas, recordando que ya pasaron 19 años desde que el alcalde prometió construir 6.000 viviendas en sus primeros cuatro años de mandato, “sin que a día de hoy se construyera ninguna”.
Consejo municipal de Vivienda
Ante esta situación, el BNG defiende movilizar todos los esfuerzos y todos los recursos para hacer de la vivienda la prioridad política en la ciudad. Con ese objetivo, solicitarán la creación de un Consejo Municipal de Vivienda, como espacio de participación, coordinación y control democrático. Este órgano permitiría implicar administraciones, agentes sociales y colectivos afectados para analizar la realidad habitacional, diseñar y avalar políticas y formular propuestas concretas, mejorando la transparencia, la planificación y la coordinación institucional.
“Garantizar el derecho a la vivienda es una tarea de ciudad, no solo de un Gobierno, y por eso queremos que se cuente con todas y todos en un gran esfuerzo común”, concluyó Igrexas, reclamando un modelo urbano más justo, sostenible y habitable para el conjunto de los vecinos.

