El subdelegado del Gobierno, Abel Losada, estudió esta mañana los datos de evolución de la delincuencia en la provincia de Pontevedra, tras la publicación del último balance estadístico por parte del Ministerio del Interior. Una evolución que calificó como “extraordinariamente positiva”, pues acredita una bajada en el conjunto de la provincia de un 4,4% en lo que alcanza a la delincuencia convencional al cierre de los números de los tres primeros trimestres.
El subdelegado comprobó que entre enero y el final de septiembre se produjeron 18.015 hechos delictuosos en la provincia, por 18.841 del mismo período del año anterior. La bajada es extensiva a todos los apartados y Losada destacó el descenso de un 17,5% en los delitos de agresión sexual con penetración, mientras que el resto de delitos contra la libertad sexual (anteriormente abusos) aumentan un 12%. Sin embargo, bajan también los robos, los hurtos, las sustracciones de vehículos e incluso el tráfico de drogas.
El Ministerio del Interior contabiliza separadamente la delincuencia común de la ciberdelincuencia (que funciona de una manera deslocalizada y, por tanto, no es correcto imputar a las estadísticas locales). Si tomamos la ciberdelincuencia, el porcentaje de subida es de un 10,2% en la provincia al tener pasado de 6.722 a 7.406 delitos, fundamentalmente estafas. Aun así, explicó el subdelegado, es un porcentaje de subida inferior a la que se viene produciendo en la serie histórica reciente. El subdelegado, con todo, insistió en que la ciberdelincuencia es una categoría aparte que no se debe mezclar con la delincuencia común, que es la que afecta directamente a la seguridad real, y también a la percibida por la ciudadanía.
La estadística del Ministerio abarca también a los municipios de más de 20.000 habitantes. De este modo es posible comprobar que Vigo retrocede un 8,2% en el número de delitos (pasa de 6.654 a 6.107 en los tres primeros trimestres del año), mientras que Pontevedra baja otro 8% (de 1.921 a 1.768 delitos).
En el resto de los ayuntamientos de la provincia de más de 20.000 habitantes la situación es diversa, pues Vilagarcía baja un 1,7% (de 1.084 a 1.066 delitos); Redondela sube un 2,2% (de 457 a 467); Marín sube otro 2,8% (de 429 a 441); Cangas sube un 6,2% (de 563 a 598); A Estrada baja un 8,8% (de 249 a 227); Lalín baja un 0,8% (de 251 a 249); Ponteareas baja también un 1,6% (de 496 a 488) y, finalmente, O Porriño sube un 5,8% (de 431 delitos a 456 en los tres primeros trimestres del año).
“Los números son tozudos y vuelven a demostrar, una vez más, que vivimos en una provincia extraordinariamente segura, con unos índices de delincuencia que son magníficos incluso en el contexto español, pero que si los ponemos en relación con otros países son pasmosos”, afirmó Abel Losada, quien subrayó también que esta seguridad es el fruto del trabajo de los magníficos profesionales que hay en la Policía Nacional y en la Guardia Civil.
El subdelegado concluyó que incluso cuando se producen repuntas tras años de bajada hay que ver la evolución con perspectiva “y no dejarse engañar por quien manipula y retuerce las estadísticas, por ejemplo, con el truco habitual de mezclar la ciberdelincuencia, sabiendo que es un fenómeno reciente y que se disparó en estos últimos años en todo el mundo”.

