La CIG rechaza los presupuestos de Vigo: “No están a la altura de la grave situación social y laboral de la ciudad”

El secretario comarcal de la CIG de Vigo, Alberto Gonçalves, trasladó ayer en el Consejo Económico y Social el rechazo de la central sindical al proyecto de presupuestos del Concello para 2026 al entender que “no está a la altura de la gravísima situación social, laboral y productiva que atraviesa la ciudad”. Tras su intervención el alcalde, Abel Caballero, volvió a acusar a la CIG de querer “obstaculizar” que Vigo “vaya bien”, a lo que Gonçalves reaccionó asegurando que el único obstáculo para la ciudad “es quien insiste en darle la espalda a la realidad negándose a atender las necesidades de la mayoría social”.

El responsable sindical criticó unos presupuestos continuistas y “ajenos a las necesidades” de la clase trabajadora, “que renuncian a emplear la capacidad económica municipal para impulsar políticas públicas transformadoras. Vigo pierde empleo industrial y aumenta la precariedad mientras millares de hogares tienen dificultades para llegar a final de mes”.

En un contexto -recordó- en el que una de cada cinco personas están en riesgo de pobreza o de exclusión social, el Gobierno local debería priorizar la protección social, la vivienda pública y el empleo digno. “Pero, por el contrario, mantiene una peligrosa deriva privatizadora y una gestión deficiente, con más de 350 plazas municipales sin cubrir y más de 12 millones de euros sin ejecutar en el capítulo de personal. Esto no es ahorro, sino mala gestión y desmantelamiento silencioso de lo público”.

Esta falta de personal provoca listas de espera “inaceptables” en los Servicios Sociales, mientras continúa la externalización de servicios como las conserjerías de los colegios o las instalaciones deportivas, “replicando modelos precarios propios de la derecha neoliberal”. Una política que “empobrece” el empleo y “degrada” los servicios.

Por lo que en la CIG reclaman una fiscalización rigurosa de las concesionarias que ponga fin a sus reiterados incumplimientos y apuesta de manera decidida por la remunicipalización de servicios básicos, como el bus urbano o la gestión del agua, “para poner los servicios públicos al servicio de la ciudadanía en vez de favorecer el lucrativo negocio de las empresas privadas”.

Al tiempo que censuran la actitud antisindical de los responsables municipales, que insisten en la criminalización de la acción sindical y desconocen derechos fundamentales como la libertad sindical o el derecho a la huelga. Y rechazan las descalificaciones del alcalde tras la intervención del secretario comarcal en el Consejo Económico y Social de la ciudad. “El único que está en contra de que Vigo avance es el propio Abel Caballero, que insiste en darle la espalda a la realidad negándose a atender las necesidades de la mayoría social”.

Y van más allá: “el principal obstáculo para el desarrollo de Vigo es la actitud antidemocrática del regidor, que sigue sin entender que una mayoría absoluta no es un cheque en blanco para imponer su voluntad, como demuestra el continuo desprecio a las entidades y organizaciones que hacemos parte de este Consejo, convirtiendo lo que debería ser el máximo órgano consultivo y de participación de la ciudad en un trámite burocrático con el que demuestra que su Gobierno no tiene la más mínima intención de escuchar ni de atender al tejido social de Vigo”.

Por todo esto, la CIG insta al Concello a modificar el proyecto presupuestario reforzando las políticas sociales, ejecutando las ofertas públicas de empleo pendientes e impulsando un verdadero plan de empleo industrial y juvenil desplegando políticas efectivas para atender el grave problema de la vivienda, “porque el futuro de la ciudad no puede depender de propaganda ni de luces de Navidad; es hora de gestionar, de escuchar y de rectificar”.