Nigrán busca los apodos de cada parroquia entre los escolares del municipio

El Concello de Nigrán está buscando los apodos oriundos de cada parroquia entre los escolares de 6º de Primaria del municipio. Así, desde inicios de mes y durante los próximos días el alumnado de los cinco colegios públicos de Nigrán asiste a talleres de “lettering” impartidos por Noelia Muíños y Ramón Quintas, diseñadores gráficos de Papelier contratados por el Concello con el objetivo de posteriormente elaborar un libro ilustrado, un calendario y un póster. Los días previos a la actividad de escritura artística los niños consultaron en su respectivo barrio los apodos más singulares. La familia de “O Chosco”, “As Micaelas”, “Grilo”, “Balín” o “Serín” fueron algunos de los que recuperaron los niños del CEIP da Cruz (Camos), algunos de ellos con origen más curioso del esperado: “Comenzaron a llamarle ‘O Chosco’ porque guiñaba mucho el ojo a las chicas, no porque fuera tuerto”, explicaba una niña.

Así, tras rescatar años atrás la micropotonimia referida al territorio de cada barrio, ahora el Concello inicia una investigación que pone el foco de atención en los apodos, habitualmente menos estudiados pese a ser una herramienta importante de identificación social y una fuente de conocimiento sobre las dinámicas comunitarias, familiares y geográficas, además de conllevar una fuerte carga emocional para las familias al implicar generalmente a sus antepasados.

“No se trata de ser apodadores de nuevos vecinos ni de rescatar aquellos que buscaban ridiculizar o estigmatizar, sino de recuperar apodos tradicionales que, si los analizamos, aportan auténtica información antropológica y lingüística del municipio en disciplinas tan variadas como la botánica, la literatura o la Historia”, aclara el alcalde, Juan González, historiador y quien explica que “las nuevas dinámicas sociales, la falta de transmisión oral y los cambios de vida están haciendo que se pierdan”.

“El proyecto es multidisciplinar, combina la recopilación, interpretación y difusión de los apodos con una metodología participativa, creativa e intergeneracional, fomentando la implicación directa de los vecinos y, de manera especial, del alumnado de los centros educativos”, señala el regidor. “Sumando en este trabajo a los más pequeños de la casa como investigadores estamos garantizando esa transmisión oral que preservará a los apodos, al tiempo que ponemos la semilla para que se interesen más sobre sus antepasados y sus barrios, generando ese sentimiento de pertenencia a la comunidad que desde el Concello siempre fomentamos”, resume González.