El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, denuncia el “incremento desmesurado” del canon de SOGAMA, impuesto por la Xunta de Galicia, que sube un 61% y “hace inviable económicamente el servicio de recogida de basura en los ayuntamientos gallegos”. “A partir de ahora, el canon pasa de 67 € a 108 € por tonelada, lo que obliga a los ayuntamientos a incrementar la tasa de la recogida de la basura para poder afrontar el coste del servicio”.
Ferreira califica esta medida de “doble moral del Partido Popular”, que obliga a los ayuntamientos a asumir un sobrecoste que debería ser compensado por la administración autonómica. En el caso de Gondomar, advierte que la situación es especialmente grave: la recaudación total por la tasa de la basura asciende a 389.486 € anuales, mientras que el canon que la Xunta cobra a través de SOGAMA llega a los 526.000€, y el coste del servicio es de 745.000 € anuales, que unido al coste de SOGAMA, la recogida de la basura en Gondomar sobrepasa los 1.270.000 € anuales, “lo que obliga inexorablemente a tener que subir la tasa para poder prestar el servicio”.
Es decir, el Concello de Gondomar no recauda ni siquiera lo suficiente para pagar el canon, lo que hace imposible cumplir con la normativa europea que obliga a que la tasa cubra el coste real del servicio.
Ferreira recordó que Gondomar lleva diez años sin subir la tasa de la basura, y que incluso ahora con esta subida, continuará siendo uno de los ayuntamientos con la tasa de la basura más baja de Galicia. “No es una decisión política, es una imposición recaudatoria que nos impone la Xunta con el incremento del canon de SOGAMA de más de un 61% de subida a los ayuntamientos gallegos”, explicó el regidor.
De hecho, según Ferreira, ayuntamientos limítrofes y del entorno tienen tasas muy superiores a la que Gondomar pretende aplicar, independientemente de su color político. Así, ayuntamientos gobernados por el Partido Popular como Cerdedo-Cotobade pagan 117 €, Poio paga 121 €, Ponteareas llega a los 155 € y Baiona también supera el importe que cobrará Gondomar. Del mismo modo, ayuntamientos gobernados por el BNG, como Tomiño (120 €), Bueu o Moaña y Cangas (126 €), tienen tasas más elevadas.
“Esto no va de que los alcaldes quieran subir las tasas a los vecinos, como pretende hacer creer el Partido Popular, para tapar su política inquisidora de asfixia constante a los ayuntamientos”, subraya Ferreira. “Esto va de que la Xunta nos abrasa con el canon de SOGAMA, obligándonos a tener que repercutirlo a los vecinos para poder mantener el servicio”.
En este contexto, Gondomar establecerá una tasa de 95,57 € anuales por domicilio, que podrá fraccionarse en pagos cuatrimestrales para facilitar su abono. Se trata de una cuantía muy inferior a la recomendada por el informe técnico-económico elaborado para la ordenanza, que aconsejaba fijarla como mínimo en 120 € anuales para cubrir íntegramente el coste del servicio, conforme exige la normativa europea, que obliga a que las tasas cubran el 100% del servicio prestado. “Aun así, el gobierno municipal hará un esfuerzo para no alcanzar esa cifra, dejando la tasa en 95 € anuales y comprometiéndose a mantener este importe estable, cuando menos, durante años, siempre y cuando la Xunta, no venga una vez más, a entrometerse en la autonomía local de los ayuntamientos e imponerles nuevos incrementos en los servicios que prestamos, como es el caso”.
El alcalde añadió además que, “si SOGAMA retira el incremento del canon del 61% que aplicará, Gondomar no se vería en la obligación de subir la tasa de la basura en un 57% (aunque un 4% menos), como nos vemos obligados a hacer. El problema es de la Xunta del PP, que bien podía asumir ese incremento del canon de SOGAMA del 61% y no aplicárselo a los ayuntamientos…, así no tendríamos que vernos obligados a subir la tasa de la basura”.
Además, el nuevo servicio de recogida que se implantará en el municipio incluirá vehículos adaptados para caminos estrechos y un sistema de recogida selectiva puerta a puerta, garantizando que todos los vecinos dispongan de contenedores próximos a sus domicilios.
La recogida de la basura es uno de los servicios más importantes que presta un ayuntamiento, y todos los vecinos, de manera solidaria y comunitaria, deben contribuir a su financiación. No puede haber vecinos que paguen la basura y otros que queden exentos; todos tienen que pagar, porque todos generan basura, independientemente de que tengan o no un colector delante de su casa. El Concello se compromete a hacer todo lo posible para que el nuevo servicio llegue puerta a puerta a cada vivienda, adaptando vehículos y medios a las características del territorio y de la población, pero partiendo siempre de una premisa básica: la tasa de la basura es una responsabilidad compartida entre todos.
La ordenanza municipal también mantiene bonificaciones del 99% para centros culturales, asociaciones vecinales, ANPAS, cementerios y locales sociales, así como reducciones para familias con bajos ingresos y víctimas de violencia de género. Los locales comerciales sin actividad pagarán lo mismo que un domicilio.
Finalmente, el regidor destacó que esta modificación de la ordenanza será aprobada de forma inicial, y que permanecerá expuesta durante el plazo de un mes, tiempo en el que todas las personas y entidades podrán presentar sugerencias y alegaciones.
“Estas aportaciones, sin lugar a dudas, enriquecerán nuestra norma municipal y permitirán mejorar una regulación necesaria para garantizar un servicio sostenible y justo”.
“Lo que la Xunta nos impone es inasumible para los ayuntamientos y para las familias. Gondomar hará lo posible por seguir garantizando un servicio público digno, pero es justo que se sepa quién provoca esta subida: no es el Concello, es el Partido Popular con su política de imposiciones y de abandono a los municipios”, finalizó Ferreira.

