Caballero envió una carta al sector empresarial y a los grandes consumidores solicitando un uso responsable del agua, insistiendo en que “es imprescindible reducir el consumo y economizar”. El regidor explicó que “la presa cuenta con menos de cien días de capacidad de abastecimiento”.
El alcalde advirtió de que el nivel de los embalses que abastecen la ciudad se sitúa “en torno al 50% de su capacidad”, lo que obliga a “prever medidas por si no hay lluvias suficientes a corto plazo” y a continuar con la aplicación con el ahorro y responsabilidad en el consumo de agua.
El alcalde destacó que la ciudad cuenta actualmente con suministro gracias a la nueva potabilizadora construida por el Concello, con una inversión de 23 millones de euros. “Si no tuviéramos esa instalación, ahora mismo nos quedaría solo un mes de agua”, señaló.
El alcalde reivindicó el esfuerzo conjunto de toda el área metropolitana: “Todos estamos tomando medidas en Vigo, estamos resistiendo, tenemos la potabilizadora hecha, y mientras tanto la Xunta no baja el caudal del río”.
En la carta también hay un llamamiento a los ayuntamientos del entorno -Soutomaior, Redondela, O Porriño, Mos, Salceda de Caselas, Nigrán, Gondomar, Moaña y Cangas- para que economicen agua. “La Xunta dice que no hay ningún problema y que ellos garantizan el abastecimiento. ¿Garantizan el qué? Quien garantiza es Vigo. Tenemos más de noventa días de agua gracias a Vigo”, afirmó.
Caballero criticó la falta de acción de la Xunta de Galicia, afirmando que “no hace nada” y reclamando que “bajen el caudal del río hasta que las presas alcancen niveles del 70 o 80%”. “Siguen aplicando una norma antigua, basada en las estaciones del año, cuando lo que se debe tener en cuenta es la cantidad real de agua embalsada. También reclamó de nuevo la construcción de un nuevo embalse más arriba “que es la garantía del abastecimiento estable para toda el área, incluida Baiona, durante todo el año”.
Abel Caballero mantendrá mañana una reunión con el alcalde de Baiona para abordar el abastecimiento en el municipio del Val Miñor. “Seguiremos atendiendo al problema del agua”, concluyó.

