La UVigo suma dos edificios a su plan para trasladar Ciencias del Mar y el CIM a la ETEA

Dos meses después de aprobar en Consejo de Gobierno una petición formal de cesión a la Xunta de Galicia de los edificios Morse y Enfermería, situados en el antiguo complejo de la Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA) en el barrio vigués de Teis, el titular del gobierno gallego, Alfonso Rueda, y el rector de la UVigo, Manuel Reigosa, firmaron este mediodía el convenio que materializa el traspaso. ambos edificios, sumados al Faraday, ya cedido a la UVigo, y al Siemens, pendiente del visto bueno de Zona Franca, albergarán las titulaciones que actualmente se imparten en la Facultad de Ciencias del Mar, así como el Centro de Investigación Marina, CIM-UVigo.

El documento firmado en el acto celebrado a los pies del edificio Morse contempla que la Xunta de Galicia cede a la UVigo por un período inicial de 40 años los edificios Morse y Enfermería para su uso académico, científico y cultural, una vez que la institución académica realice la correspondiente rehabilitación, que podría prolongarse durante unos 18 meses. La UVigo asumirá los costes integrales de las obras de acondicionamiento de los inmuebles y también se hará cargo de los gastos de mantenimiento, suministros, limpieza, tributarios y demás costes asociados al uso de los edificios durante el período de vigencia de la concesión. La institución académica tendrá derecho preferente para solicitar prórrogas sucesivas de hasta 20 años, hasta un plazo máximo total de 75 años.

En el acto de firma celebrado en la plaza central de la ETEA estuvieron presentes, además de varios miembros del equipo de Gobierno de la UVigo; el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos; el secretario xeral de Universidades, José Alberto Díez de Castro y la delegada de la Xunta de Galicia en Vigo, Ana Ortiz.

Distribución y usos de los inmuebles

El edificio Morse se destinará a las aulas para las titulaciones de grado, máster y doctorado que se imparten en la actualidad en la de la Facultad de Ciencias del Mar del campus de Vigo, atendiendo a las necesidades del centro, en una superficie total de 1964 metros cuadrados, distribuidos en una planta baja y en una primera planta. Por su parte, el edificio Enfermería acogería despachos del personal docente e investigador de la Facultad de Ciencias del Mar, en una superficie construida de 977 metros cuadrados, distribuidos en un sótano, planta baja, primera planta y un bajo cubierta.

En el caso del edificio Siemens, cuya cesión por parte de Zona Franca a la UVigo sigue pendiente, se destinará a laboratorios y espacios administrativos del Centro de Investigación Marina (CIM), mientras que el Faraday acogerá despachos y servicios centrales: administrativos, el decanato de la facultad, etc.

Las obras de remodelación de los inmuebles, de acuerdo con el convenio de infraestructuras singulares que la UVigo tiene con la Xunta de Galicia podrían comenzar en el año 2026 y se sumarían a los proyectos que el CSIC desarrollará en ese mismo entorno con el objetivo de impulsar un polo de generación de conocimiento y formación de excelencia en el campus de las ciencias marinas.

Un proceso “complejo” y “largamente esperado”

Para el rector de Vigo esto es parte de un proceso “largamente esperado, que nos hace mucha ilusión y que va a suponer un antes y un después dentro de nuestras líneas de investigación”. Después de agradecer la cesión al presidente de la Xunta, Reigosa rememoró un proceso que asemejó a los escalones de una escalera y que comenzó hace décadas en la USC con la visión de científicos que consideraban que Vigo debía tener fortalezas en la investigación marina, así como una titulación en Ciencias del Mar, que se materializaría con la segregación de la UVigo, “que fue muy exitosa y que en este momento está atrayendo mucho talento al campus de Vigo”. A continuación el rector recordó el relieve que tuvo la concesión del Campus del Mar, que aprovechó todas las fortalezas del entorno y “que tiene mucho que ver con lo que queremos hacer aquí de juntar muchas capacidades de investigación, también docentes y de formación para que tengan cobijo en este lugar tan hermoso”. La importancia de los centros de investigación de excelencia del SUG fue otro de los “escalones” a los que aludió el rector en el camino desarrollado hasta llegar al día de hoy, con mención expresa al CIM y a la presencia de la UVigo entre las 200 mejores universidades del mundo en el ámbito marino.

Para el rector de la UVigo la cesión es “una oportunidad única, porque visibilizamos por vez primera de manera física que alrededor de esta plaza vamos a tener la formación de grado, máster y doctorado y la posibilidad de que vengan investigadores de todo el mundo, porque esperamos que en su día esta sea una plaza icónica y que cualquier investigador del mundo tenga envidia y venga aquí”.

El presidente de la Xunta reconoció que con esta cesión el ejecutivo autonómico hace un esfuerzo en consonancia con el del equipo rectoral “y de la UVigo desde que se creó por consolidar aquí centros universitarios muy potentes”. Rueda recordó que una vez que dejó de tener usos militares “fue un proceso complejo” decidir los nuevos usos de la ETEA, “pero creo que ahora está cogiendo velocidad de crucero y todas estas edificaciones van a tener una segunda vida y una larga vida en la mejor de las utilizaciones posibles”. El presidente dijo estar contento de poner los inmuebles “en las mejores manos y en el mejor destino y comprometo la ayuda de la Xunta a través del plan de infraestructuras que fue pionero en toda España entre una comunidad autónoma y sus universidades”.

Rueda, que manifestó su deseo para que pronto se firme el acuerdo con el Concello de Vigo, Zona Franca y Xunta para urbanizar la zona, también recordó “que está ahí la Fundación Amancio Ortega, con la que sería la séptima residencia que se construye en todas las ciudades. Esto mostraría una colaboración entre las administraciones que creo que es lo que hay que hacer. La gente no nos quiere ver pelear”. El presidente de la Xunta finalizó su discurso reiterando su compromiso con las universidades públicas y manifestado su convencimiento “de que con las ideas del equipo de gobierno de la UVigo esto, en poco tiempo, será un orgullo para toda la comunidad universitaria y también para todos los vigueses”.