El Concello de Nigrán busca resarcir en su “Mes da Memoria” la figura de Sebastián Pena López (1885-1971), prototipo de maestro de la República que ejerció en Parada y Vilariño y cuya coincidencia de apellidos hace que se vincule erróneamente con el gran represor de la comarca, el cabo Pena. El objetivo es zanjar para siempre con esta falsedad histórica y devolverle todo el reconocimiento público que merece quien fue una persona muy comprometida con la vida social y cultural de la comarca. Por eso, desde este mismo momento, el Concello de Nigrán hace un llamamiento público a los vecinos para identificar con nombre y apellidos al alumnado protagonista con él de una fotografía de aula del 3 de noviembre de 1925 en la parroquia de Parada en la que, a la izquierda del grupo, destaca una pizarra con el escrito: “Una buena educación es un tesoro”. Con este objetivo de búsqueda, el regidor posó este viernes con la imagen en el mismo lugar de esa fotografía junto a su nieto Juan Sebastián Sánchez Pena y los ediles de Cultura y de Educación.
“Desde el Concello de Nigrán restauramos la figura del maestro nacional asesinado el 12 de septiembre de 1936 en las Angustias, José Vázquez Grela, y ahora lo queremos hacer con Pena, su amigo, quien sufrió una dura represión, y queremos que las dos hijas que siguen vivas sean testigo directo de esta enmienda”, explica el alcalde, Juan González, historiador experto en la Guerra Civil quien, como alcalde, en el 2018, dedicó un parque público a Grela después de divulgar su figura en diversas jornadas o dignificando su lápida en un acto público en el cementerio. Así, el objetivo es convertir a Sebastián Pena en protagonista del “Mes da Memoria” de este año (se celebra cada octubre, coincidiendo con el mes en el que se produjeron los trágicos asesinatos de “A Volta dos 9”). Para ello, el Concello cuenta con Carlos Méixome, historiador fundador del IEM y que ha divulgado la figura de Pena dentro de sus investigaciones sobre la persecución franquista en la comarca.
“Desde la proclamación de la República mostró su compromiso: encabezó, en Vigo, la ‘junta civil de defensa de los poderes republicanos’ para evitar la parálisis de una administración bajo el control de los monárquicos; presidió el consejo escolar local; dinamizó las ‘misiones pedagógicas’ y desarrolló una intensa actividad cultural desde la sociedad agraria de Parada”, señala Méixome, quien lo sitúa inicialmente en el emilianismo-lerrujista (muy arraigado en la comarca) y posteriormente, desencantado con los radicales, liderando activamente el nuevo agrarismo alrededor de la Federación Provincial Agraria, muy próxima al ideario galleguista.
Sebastián Pena López, natural de Tabeirós (A Estrada) se asentó en Vilariño con su mujer Virginia Fernández Nuñez, temió por su vida, y a su hermano, José María, lo fusilaron. “Lo sancionaron sin empleo y sueldo y, cuando le devolvieron la escuela, lo alejaron de la casa familiar durante seis años; lo mandaron a Pontecesures”, añade Méixome, quien en su libro “Catas na Memoria” indica que aunque cuando fue el golpe de estado ya no ejercía en Parada (estaba en el barrio vigués de Casablanca) fue investigado por el tiempo que ejerció en Parada, emitiendo el presidente de la gestora nigranesa un informe de conducta favorable solicitado por el comandante militar de Baiona el 13 de septiembre de 1936.
“La coincidencia de su apellido con el del ‘Cabo Pena’, el gran represor de la comarca, provocó una confusión en la trasmisión oral que llevó a una falsedad terrible que desde el propio Concello de Nigrán queremos emendar”, explica el alcalde. “Sin duda es un error no intencionado, resultado tanto de la popularidad del maestro, orador en los grandes mítines agrarios y republicanos, como del desconocimiento del escurridizo cabo Manuel González Pena, prototipo de represor, de asesino. No hay causa militar abierta contra las gentes de Nigrán y Baiona en la que no esté presente. Sebastián Pena López, el maestro republicano de Parada, castigado por los sublevados, nada tiene que ver con el jefe de los represores en el Val de Miñor, Manuel González Pena”, zanja Méixome.


