Nigrán lleva el proyecto africano “Cinecicleta” de cine a pedal a las parroquias del municipio

El Concello de Nigrán apuesta por el cine más sostenible para transportarnos a África literalmente en bicicleta. De este modo, desde este domingo y hasta el miércoles el Concello ofrecerá por las parroquias de interior “Cinecicleta”, un proyecto de Isabel Segura y Carmelo López, una pareja de españoles (alicantina y madrileño) que durante más de dos años recorrió África en bicicleta proyectando películas mediante un sistema que se acciona gracias al pedaleo de los espectadores, lo que les permitió montar sesiones de cine allá donde no había electricidad. Los dos viajeros, emprendedores y amantes del séptimo arte, montarán ahora su particular equipo de proyección el domingo a las 22:00 horas en Chandebrito, el lunes en la Plaza de A Carrasca (Parada), el martes en Balinfra (antigua escuela unitaria de Camos) y el miércoles en la A.V. Monteferro-Panxón (A Porqueira), en estos lugares pedalearán para mostrar en pantalla su propio documental sobre esta experiencia que emprendieron en el año 2015 y que los llevó a recorrer la Península y cruzar África hasta Madagascar. En total, sumaron 18.000 kilómetros e hicieron más de 200 sesiones de cine en aldeas en las que su llegada suponía todo un acontecimiento.

“Estamos muy orgullosos de traerlos a Nigrán porque reúnen en un mismo proyecto nuestra apuesta por el festival de cine a pedal que hacemos cada verano en A Foz y, por otro, nuestra conciencia social de colaboración con los países en vías de desarrollo, creemos que es particularmente educativo mostrar este documental a los vecinos”, valora el alcalde, Juan González, en referencia a los 115.000 € que en los últimos 3 años el Concello dedicó a proyectos de desarrollo en este continente (a través del Fondo Galego de Cooperación e Solidariedaed que el Concello de Nigrán preside, el consistorio tiene desarrollado proyectos concretos en los campamentos de refugiados saharauis en Argelia, Guinea-Bissáu, Mozambique o Cabo Verde).

Para llevar adelante esta odisea que ahora llega a Nigrán, Isabel y Carmelo se hicieron con un cine portátil que funcionaba a pedales, la Cinecicleta. Lo llevarían en su viaje para regalar películas a cambio de algo de comida y un lugar de descanso. La energía mecánica humana finalmente se fue transformando en luz e imagen, y esta llenaría de asombro, de ilusión, de imaginación y fascinación algunos rincones de cada una de las aldeas donde llegaban. Durante su viaje fueron grabando su día a día con varias cámaras de vídeo. Un diario en imágenes que, además de plasmar lo que iban encontrando en el camino, suponía también un espacio en el que expresar sus inquietudes y emociones. Ahora, todo lo vivido en África llega a Nigrán de su mano, ofreciendo con los mismos medios su documental y con el gran aliciente de poder responder a todas las preguntas que el público plantee.