Redondela deberá pagar el 30% de la reforma de la Avenida Mendiño

La alcaldesa de Redondela, Digna Rivas, y la conselleira de Infraestructuras, María Martínez, firmaron en Santiago el convenio de colaboración entre la Xunta de Galicia y el Concello para la mejora de la Avenida Mendiño. La Xunta estima que el importe de las obras será de 1.594.713 euros. Según el acuerdo el Concello tendrá que pagar el 30% del coste en la reforma, un mínimo de 433.269 euros. El acuerdo obliga también al Concello a redactar el proyecto, licitar y ejecutar las obras. La Xunta de Galicia asumirá el 70% restante del importe, con un máximo de 1.161.444 euros, y traspasará al Concello la titularidad de la Avenida Mendiño antes de que se adjudiquen las obras. Del mismo modo, el Concello tendrá que asumir “todos los gastos de las obras que excedan la cantidad estimada”. La alcaldesa, Digna Rivas, afirma que el Concello acabará asumiendo un coste “muy superior” por los trabajos, ya que según avanzan los técnicos municipales “el presupuesto de las obras superará ampliamente los 1,6 millones”.

Rivas, reconoce que “no es el acuerdo que nos gustaría para Redondela pero lo firmamos por responsabilidad, ya que los vecinos precisan de manera urgente que esta carretera se arregle, y tanto coches como peatones puedan circular con seguridad”. Lamenta que las condiciones impuestas por la Xunta “son menos ventajosas que las que ofrece a otros municipios donde financian el 100% de los trabajos”. Rivas denuncia que este convenio “ni siquiera respeta el compromiso hecho por la propia Xunta en febrero de 2019”. La que era conselleira de Infraestructuras, Ethel Vázquez, anunció en Redondela junto al ex alcalde Javier Bas “la inversión de 1,6 millones de euros para la reforma de la Avda. Mendiño”. Vázquez aseguró que las obras se licitarían ese verano. El Concello de Redondela lleva desde entonces más de 6 años exigiendo a la Xunta el cumplimiento de ese compromiso “porque la carretera precisa una humanización urgente”.

La Avenida Mendiño, de competencia autonómica, presenta un grave deterioro tanto en el firme para el tráfico rodado como en las aceras. Esta calle, con una longitud de 1,09 km, tiene una elevada afluencia de tráfico y peatones, ya que alberga servicios como el Centro de Salud, colegios, institutos e instalaciones deportivas. El mal estado de las aceras obligó al Concello a renovar en el último año más de 500 losetas del pavimento que estaban rotas “por el peligro que supone para los peatones, a pesar de no ser competencia municipal”. Las quejas de los vecinos por las deficiencias de esta carretera son constantes.