La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, acompañada por su equipo de gobierno, denunció hoy, junto a los vecinos de la parroquia de Louredo, la demora de las actuaciones en el peligroso cruce de O Tablado, situado en el punto kilométrico 148+650 de la carretera N-550.
La alcaldesa Nidia Arévalo denuncia que, a pesar de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible aprobó de forma definitiva el proyecto de trazado para la remodelación de la intersección -tal y como se recoge en el BOE del pasado 9 de octubre de 2024- no se está cumpliendo el compromiso de avanzar en la ejecución de las obras, a pesar de ser una demanda histórica de los vecinos y del propio Concello de Mos.
“Es inadmisible que pasen los años, se apruebe un proyecto, se reconozca la urgencia de la actuación, y que sigamos sin ver ni una sola máquina trabajando”, declaró la regidora. “Este camino de reivindicación se inició hace muchos años, pero la realidad es que seguimos igual, la desatención y la falta de comunicación es absoluta”, lamenta la regidora.
“Hago un llamamiento al Ministerio de Fomento y al Subdelegado del Gobierno en Pontevedra para que por favor atiendan las peticiones del Concello de Mos”, insistió. “No será por reivindicar, por protestar y por reclamar lo que es nuestro. Vamos a estar aquí las veces que sea necesario y cada vez seremos más”.
El proyecto contempla desplazar la intersección actual unos 270 metros al sur, mejorando así la visibilidad y la seguridad vial. También incluye la creación de cuñas de incorporación y salida, carriles centrales de espera y posibilidad de cambio de sentido, con el objetivo de reducir el alto riesgo de accidentes.
La alcaldesa exige que se aceleren los trámites para la redacción del proyecto constructivo y la licitación inmediata de la obra, valorada en 582.432,27 euros, y recuerda que la intersección de O Tablado es una de las más peligrosas del municipio.
“No podemos seguir esperando. Mos lleva mucho tiempo luchando por esta actuación. El Gobierno central debe dar la cara y cumplir con su deber institucional”, concluyó Nidia Arévalo.


