El Guardés empieza liderando, aunque deberá apostarlo todo a A Sangriña

El Mecalia Atlético Guardés tira la primera piedra, pero no consigue dar de todo en el blanco. Las de Ana Seabra llegarán al encuentro decisivo de semifinales de la EHF European Cup del próximo sábado en A Sangriña liderando, aunque por una renta de apenas dos goles ante un Costa del Sol Málaga que se recuperó en el epílogo de este domingo después de ser muy inferior. Tras una primera parte igualadísima, el equipo miñoto cerró filas a la vuelta del descanso para dominar a todos los niveles y desarmar a un anfitrión que llegó a vivir seis goles de desventaja. Pero el esfuerzo cayó en saco roto cuando las de Suso Gallardo anotaron un 4-0 demoledor en los últimos minutos para dejar la eliminatoria abierta y con una renta mucho menos representativa de la tendencia de un encuentro marcado por las 14 pérdidas locales (24-26). Destacaron Sancha y Cacheda, liderando con seis y cinco goles respectivamente un ataque bien engrasado; mientras Mínguez defendió la puerta con seis paradas claves en la segunda mitad. El Guardés se encomienda ahora a un Inferno que lo dará todo por ese histórico pase a la final europea, el sábado 25 a las 20.30 horas.

El gol inicial llegó de la mano de la capitana María Sancha en la primerísima posesión del Guardés. El Málaga empató la contienda a la siguiente oportunidad que tuvo, augurando un primer capítulo de la eliminatoria tan ajustado como se preveía, y como se confirmaba unos instantes de juego después (3-3, min. 5). Ambos conjuntos habían salido a la pista con una defensa muy atenta y con un ataque igualmente agresivo, sin despegarse de la línea ofensiva rival y sin dejar de buscar el hueco imposible en ninguno de los casos, por lo que el goteo de goles apuntaba a ser bajo.

Hasta el momento eran las de Ana Seabra las que lideraban el marcador, si bien la respuesta malagueña no se demoraba en llegar. Se avivó entonces el ritmo de juego, con las barreras defensivas de ambos lados aventurándose a robar balones y consiguiéndolo, aunque sin reflejar todavía demasiados cambios el luminoso (5-5, min. 10). El Málaga trataba de hacer correr todo lo posible a su rival, con éxito pero cayendo en precipitaciones que ya habían cedido tres balones al equipo gallego; mientras que el Mecalia, por su parte, forzó también varios pases que desembocaron en otras tres pérdidas de sus propias manos. En definitiva, el conteo de aciertos crecía poco a poco y de manera muy igualada, sin que ninguno de los dos conjuntos encontrase la clave para acabar de ser superior.

Fue el tercer gol de Ceci Cacheda el que, de cara al ecuador de esta segunda parte, inició el camino para lo que parecía el primer despegue visitante. La exclusión de Rita Campos obligó a Suso Gallardo a apostar por un ataque a siete, si bien le salió el tiro por la culata al dejar la portería desprotegida en la siguiente jugada, cuando el tercer robo de balón de Ania Ramos a Espe López provocó el primer +2 para las gallegas en todo el encuentro. El segundo acierto desde los siete metros para Sancha, además, completó esta prometedora remontada y obligó al técnico andaluz a parar el crono por primera vez (6-9, min. 15).

Pero el aparte con el entrenador pareció hacer despertar a las malagueñas, que nada más reanudarse el juego encajaron dos cañonazos en la red de Balzinc para devolver el marcador a la renta mínima que tan familiar estaba siendo. Fue también un gol de penalti, ahora de Isa Medeiros, el responsable de cerrar este 3-0 que recuperaba las tablas (9-9, min. 19). Debía tomarse las cosas con calma un Guardés que comenzaba a ver lo valioso de cada balón y de cada acción frente a una defensa local que enseñaba ahora garras y dientes, y frente a un ataque por el momento mucho más acertado que el suyo.

Y el desacierto gallego siguió siendo un problema en los minutos siguientes, en los que no sufrió cambios el luminoso por culpa de una Alice Fernandes que llegó a encadenar cuatro paradas en cuatro intentos consecutivos de las de Ana Seabra. Bajaba el porcentaje de un Mecalia ahora enrocado en su bloqueo de cara a la portería que no se rompió hasta un nuevo romo de Ramos desde el extremo, que anotaba el primero después de una sequía de cerca de cinco minutos para ambas escuadras (9-10, min. 24).

Y la recuperación gallega dio alas a un Málaga que volvía a igualar el resultado y obligaba a la técnica miñota a pedir su primer tiempo muerto, buscando reorientar el encuentro en los minutos previos a su ecuador (10-10, min. 25). Y aunque mejoraron las intenciones de las suyas, lo cierto es que no pudo aprovecharse demasiado el Guardés de una nueva exclusión ni de la palpable desconexión ofensiva en las filas rivales, cerrando el marcador con la enésima renta mínima (11-12, min. 30).

Al regreso de los vestuarios, el equipo de A Sangriña pareció volver más mentalizado que las anfitrionas, y desde los primeros segundos hizo valer una concentradísima defensa que limitaba las opciones sobre la puerta de Mínguez, quien además estaba ofreciendo apariciones más que importantes. La fortaleza gallega se confirmó desde todos los ángulos, pues a nivel ofensivo encadenó dos nuevos goles que elevaban la distancia a cifras ya algo más decantadas a su lado de la balanza (11-14, min. 36).

Quedaba mucho partido por delante todavía en Carranque, no exento de ciertas recuperaciones locales que amenazaban con devolver el encuentro al territorio de las tablas. Pero el Guardés mantuvo el tipo y apostó por su característica defensa cerrada, y cuando quedaban menos de 20 minutos para el final anotó su segundo Blazka Hauptman para llevar la renta a cuatro goles que ya hacían temer lo peor a un Suso Gallardo que volvía a parar el juego (14-18, min. 40).

Pero a pesar de las llamadas de atención, seguía sin encontrar su sitio un Málaga que ya sumaba 12 pérdidas de balón fatales y que estaban siendo su cruz, a pesar de gozar de un mayor acierto en el lanzamiento. Alice Fernandes también entraba en juego cuando era necesaria, si bien la ofensiva guardesa de siete jugadoras funcionaba ahora con precisión y dejaba sin opciones al anfitrión, ya herido de los minutos anteriores y capaz únicamente de acercarse sin llegar a recuperar el empate (17-20, min. 47).

Un nuevo 0-2 de manos gallegas, donde todo seguía avanzando con seguridad y en positivo, hacía saltar las alarmas ya de manera definitiva en el banquillo andaluz. Se acababan las opciones para el Costa del Sol, que debía reaccionar cuanto antes si quería reconducir el marcador a un panorama más amigable de cara al encuentro de vuelta en A Sangriña (17-22, min. 50).

Y aunque el gol de Martu Romero a la reanudación podría haber iniciado el necesario despertar local, lo cierto es que las de Seabra iban decididas a su misión y no dejaron que ese valiosísimo hueco de cinco goles se cerrase. Pese a la resistencia de una defensa local más consciente de lo que se jugaba, no desistió un ataque miñoto imparable y que marcaba máximos (19-25, min. 55).

Pudo cambiarlo todo la exclusión de Hauptman, que dejaba al Mecalia en inferioridad justamente cuando debía jugar al aguante. Aprovechó la oportunidad Isa Medeiros en cuanto la tuvo, buscando reducir la renta a la desesperada, y anotó los dos goles clave en los minutos siguientes para que las suyas se quedasen a cuatro de nuevo (22-26, min. 58). Ana Seabra paró entonces el tiempo para planear el ataque final que certificase esa prometedora diferencia de cinco goles, que podrían defender orgullosas ante su afición el próximo sábado.

Pero no fue así, sino que el conjunto malagueño volvió a sacar la garra que le había faltado en los minutos previos, liderado por la brasileña para encadenar varias acciones fatales ante un Guardés que ya creía bien encaminada la eliminatoria. Al reinicio, la pérdida de balón en el momento clave para las gallegas desembocó en un nuevo acierto de Medeiros, mientras que Sancha se topó con la novena parada de Fernandes en la última oportunidad de crecer en el marcador para las suyas. Para colmo, Campigli marcó el último gol andaluz coronando el 4-0, que llegaba en el momento crítico y cerraba el partido con apenas dos goles de diferencia y echando por tierra el esfuerzo de un Mecalia claramente superior desde el descanso (24-26, final). Debía apostarlo todo el equipo miñoto a su afición y confiar en las buenas sensaciones de este domingo para conseguir el ansiado billete a una final histórica.

Costa del Sol Málaga (11+13): Alice Fernandes (p.), Martu Romero (4), Nayra Solís, Mariángeles de Uriarte, Estela Doiro (3), Silvia Arderíus (3), Sole López (1), Rita Campos, Estitxu Berasategui (1), Rocío Campigli (5), Espe López (2), Bárbara Piñeira, Isa Medeiros (5) y Merche Castellanos (p.).

Mecalia Atlético Guardés (12+14): Sabina Mínguez (p.), África Sempere (1), Jazmín Mendoza (1), Blakza Hauptman (2), Lorena Téllez (4), Cecilia Cacheda (5), María Palomo (1), Rosane Serrano, Elena Martínez, Cristina Cifuentes, Carme Castro (3), Nerea Gil, María Sancha (6), Ania Ramos (3) y Amandine Balzinc (p.).

Marcador cada cinco minutos: 3-3, 4-4, 6-8, 9-9, 9-10, 11-12, 11-14, 14-17, 16-19, 17-22, 19-25, 24-26.

Árbitros: Mathilde Cournil y Loriane Lamour (delegación francesa). Amonestaron con tarjeta amarilla a los locales Estitxu Berasategui y Suso Gallardo (entrenador) y excluyeron con dos minutos a las locales Rita Campos y Bárbara Piñeiro y a las visitantes África Sempere y Blazka Hauptman.

Incidencias: Partido de ida de la eliminatoria de semifinales de la EHF European Cup, disputado en el pabellón José Luis Pérez Canca (Málaga).

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