Este domingo se celebró el concurso de cucañas marítimas que tradicionalmente se vienen celebrando en la Fiesta de la Anunciada desde el pasado siglo IXX y principios del XX, organizadas anualmente por las Concejalías de Festejos y Actividades Marítimas de Baiona en el puerto pesquero, y que este año contaron con 24 inscritos, que se subieron al Novo Migueliño, último barco de madera de sus características que queda en la Villa y que fue adquirido a través de una subvención del GALP Ría de Vigo-A Guarda y reactivado para la actividad de pesca-turismo, con el objetivo de lograr el mayor número de banderas posible.
El tradicional concurso de las cucañas marítimas consiste en deslizarse por un palo previamente engrasado y coger la bandera que se encuentra clavada al final del mismo en el caso de la bandera especial y 50 cm antes del final, en el caso de la bandera normal, estableciéndose como premio 10 euros por bandera normal y 20 por bandera especial. Ahí entra en juego la habilidad de los jóvenes y no tan jóvenes que participan para conseguir o no hacerse con la bandera. Se considera que el concursante cogió la bandera cuando al caerse al agua sostiene la bandera en su mano y la muestra al jurado.
Al igual que en la edición anterior hubo una bandera extra a mayores, la llamada SuperAceba, por importe de 25 euros a canjear en varios establecimientos de la villa.

