El BNG pide a la Xunta que permita al alumnado del CRA de Peitieiros utilizar el comedor del CEIP Neira Vilas

La diputada nacionalista Carmela González reclamó a la Xunta en el Parlamento que garantice al alumbrando del aula de Peitieiros del Colegio Rural Agrupado Antía Cal poder utilizar a partir del próximo curso el servicio del comedor del CEIP Neira Vilas, toda vez que ambos centros están uno enfrente del otro y que la medida, clave para la conciliación de las familias del CRA, es perfectamente asumible por el CEIP.

González defendió en la comisión parlamentaria de Educación la necesidad de que todas las aulas del Antía Cal tengan servicio de comedor y, en relación al caso concreto de la de Peitieiros, recordó que sus alumnos y alumnas pudieron tenerlo a través del Concello hasta el curso 2022-2023, ejercicio académico en el que el servicio fue asumido por la Xunta, que decidió dejar a las familias sin comedor, si bien en el 2023-2024 posibilitó el servicio en el propio CEIP Neira Vilas a los dos últimos alumnos que, según su criterio, tenían derecho a él por haberlo utilizado en el curso anterior.

La situación provocada era tan injusta, explicó, que mientras unos alumnos y alumnas marchaban con las cuidadoras al comedor del Neira Vilas, mientras los otros tenían que ser recogidos por sus familias para ir a comer a casa, con el agravante de que dichas familias habían solicitado igualmente el servicio en la reserva previa a la matrícula de ese curso.

“Al PP se le llena la boca hablando de medidas de conciliación, pero luego vemos como, en cosas tan simples como permitir que el alumnado de un centro pueda cruzar la calle para ir a comer a otro centro y así facilitar esa conciliación, no lo hace”, criticó.

Después de repasar la legislación vigente, la diputada nacionalista explicó que el alumbrando del CRA de Peitieiros no puede usar el comedor del Neira Vilas “porque no hay una autorización expresa de la Consellería de Educación”, advirtió en su intervención al secretario xeral técnico del departamento autonómico, Manuel Vila.

“Lo que piden las familias es algo que se estuvo haciendo durante años y que la consellería no quiere que se haga”, reprochó, para recalcar a continuación que ambos centros están uno enfrente del otro, que el CEIP Neira Vilas cumple con las condiciones para que se autorice la incorporación a su comedor del alumnado del Antía Cal de Peitieiros y que, por encima, la medida no implicaría inversiones adicionales.

“Hablamos de poder cruzar la calle para usar un comedor -el del Neira Vilas- que puede asumir perfectamente al alumnado de Peitieiros, sin más inversión, sin más personal, sin ampliación del propio comedor ni de la necesidad de crear un nuevo”, incidió, después de reprobar al responsable de la consellería que pretendiera echar balones fuera sobre a quién corresponde el servicio, cuando es competencia de la Xunta y no de los ayuntamientos, o hablando de discriminación en relación al resto de aulas del propio Antía Cal y de otros colegios rurales agrupados, cuando todos deben haber garantizado el acceso a un comedor.

“Mañana mismo la consellería puede autorizar que los niños y niñas del CRA de Peitieiros puedan comer en el comedor del Neira Vilas”, reiteró González, quien advirtió que, cuando menos seis familias manifestaron ya expresamente que no van a escolarizar a sus hijos e hijas en el Antía Cal porque no tenían garantizado un servicio fundamental para la conciliación, pese a estar muy interesadas en el proyecto educativo de este centro.

“La caída del número de matrículas es claramente consecuencia de la falta de servicios llamados complementarios, pero que las familias y el BNG consideramos esenciales para la conciliación entre la vida laboral y familiar”, concluyó.