El Bloque Nacionalista Galego pone en marcha una propuesta estratégica para situar la regeneración ambiental del tramo internacional del río Miño en el centro de la agenda institucional. La senadora del BNG, Carme da Silva, anuncia que esta cuestión será llevada por la organización nacionalista a todas las instituciones con el objetivo de forzar un cambio profundo en la manera en que los Estados español y portugués abordan este espacio natural compartido. El BNG reclama una estrategia conjunta que permita planificar y ejecutar acciones continuadas y coordinadas, con una financiación sostenida procedente de los fondos europeos transfronterizos.
Con un enfoque global y transfronterizo, el BNG presenta la ambiciosa propuesta para la regeneración ambiental del río Miño de la mano de la senadora de la organización nacionalista. Carme da Silva estuvo acompañada por representantes del BNG en los ayuntamientos de la comarca del Baixo Miño: la diputada provincial del BNG, Beatriz Lomba; la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández; el teniente de alcalde de Tomiño, Uxío Benítez; el portavoz municipal del BNG en A Guarda, Anxo Baz; la portavoz municipal en Tui, Carme Núñez; y el responsable comarcal del BNG en el Baixo Miño, Manuel Fernández.
La organización nacionalista reclama llevar a cabo una Estrategia Integral de Regeneración Ambiental del tramo internacional del río Miño, un espacio natural de alta riqueza ecológica y valor social, hoy gravemente amenazado por décadas de abandono institucional, contaminación y privatización de su gestión.
Un plan y modelo común para un espacio compartido
Otro de los ejes centrales de la propuesta del BNG será demandar la creación de un instrumento de gobernanza civil y conjunta que sustituya a la obsoleta Comisión Permanente Internacional del Río Miño (CPIRM), un ente con competencias limitadas y marcado por la visión militarizada del territorio. “Hace falta superar de una vez por todas la idea de la frontera como barrera. Estamos en el siglo XXI. El río Miño debe ser entendido como un espacio natural común, a cuidar y a desarrollar de manera sostenible. Solo una autoridad compartida, con competencias delegadas por los dos estados, podrá tomar decisiones eficaces y justas”, destaca la senadora nacionalista.
El BNG, además, defenderá en Madrid la necesidad de articular una estrategia conjunta y transfronteriza, con un enfoque global y con planificación sostenida en el tiempo, apoyada en fondos europeos específicos para territorios fronterizos. “Hablamos de un tramo del río que es Red Natura 2000, que tiene reconocimiento europeo, pero que carece de una visión común. No podemos seguir trabajando con parches aislados. Se precisa coordinación política y voluntad compartida para devolverle la salud al Miño”, subraya Carme da Silva.
Un río al servicio de la Galicia y no del lobby eléctrico
“El Miño está absolutamente privatizado, capturado por los intereses de una multinacional que regula los caudales del río según le conviene al precio de la energía. Esto afecta a la biodiversidad, a la pesca tradicional y a la propia dinámica fluvial. Queremos saber qué piensa hacer el Gobierno ante esta situación injusta e insostenible”, denuncia la senadora del BNG. En este sentido, la organización nacionalista alerta de la construcción de una nueva central hidroeléctrica de bombeo en Crecente, con una inversión de 500 millones de euros, y sobre la actual gestión de la central de A Frieira.
“Registraremos iniciativas en las Cortes del Estado para conocer la posición del Gobierno a respecto de los planes de la empresa Naturgy, que pretende impulsar este proyecto” avanza.
Jornada interparlamentaria y movilización institucional
Como parte de su propuesta, el BNG organizará una Jornada Interparlamentaria sobre el río Miño, que reunirá representantes de todas las instituciones con competencias en el territorio: Parlamento Europeo, Congreso, Senado, Parlamento de Galicia y los ayuntamientos de la orilla del Miño. “El objetivo es analizar de forma global los problemas del río y trazar una hoja de ruta compartida”, destaca la organización nacionalista.
También se presentarán mociones en todas las instituciones y se mantendrán reuniones con los sectores afectados, especialmente con las entidades ligadas a la pesca tradicional, que denuncian el deterioro continuo de un río que durante generaciones fue fuente de sustento y vida.
“Esta es una cuestión de País. El río Miño es columna vertebral que une, y debe dejar de ser una herida abierta en el paisaje y en la gente que vive de él. Llegó el momento de devolverle al río el protagonismo que merece, y ponerlo al servicio de las personas y del territorio”, finaliza Da Silva.

