Un equipo de la Universidad de Vigo y la empresa Copasa está desarrollando el proyecto estatal Airis. Su objetivo es, aplicando las últimas tecnologías, digitalizar y automatizar la inspección de vías de ferrocarriles de alta velocidad para contribuir a mejorar tanto su rentabilidad como su seguridad.
El proyecto, titulado Adaptative and intelligent railway inspection system, está financiado con un total de 568.906,62 euros por la convocatoria de colaboración público-privada 2023 de la Agencia Estatal de Investigación, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y fondos de la Unión Europea NextGeneration. En él participa por parte de la Universidad de Vigo el grupo de Sistemas Aeroespaciales y de Transporte-Aerolab, con sede en la Escola de Enxeñaría Aeronáutica e do Espazo del campus de Ourense y perteneciente al Instituto de Física e Ciencias Aeroespaciais (Ifcae). Coordina la iniciativa por parte de la UVigo el profesor e investigador Higinio González. El socio del proyecto, Copasa, Sociedad Anónima de Obras y Servicios, es una empresa multinacional de construcción de origen ourensana que cuenta con una dilatada trayectoria en el desarrollo de infraestructuras de todo tipo.
Sobre la relevancia de Airis, sus promotores explican que uno de los desafíos cruciales del sector ferroviario “es mejorar la rentabilidad de los ferrocarriles de alta velocidad, ya que sus vías presentan mayores requisitos técnicos que las convencionales, lo que incrementa los costes de construcción, inspección y mantenimiento, siendo estos tres veces superiores a los de la red ferroviaria convencional”. Este hecho, detallan, finaliza afectando al coste para el usuario final y, por lo tanto, a la tasa de utilización.
Sistemas y algoritmos
En este marco de trabajo, Airis quiere contribuir al “necesario cambio en el transporte ferroviario” mediante el desarrollo de nuevas soluciones y métodos para reducir los costes de las tareas de inspección y mantenimiento mediante la aplicación de tecnologías como la inteligencia artificial, la digitalización y las técnicas de mantenimiento predictivo. El proyecto se centra en desarrollar tanto sistemas de inspección de vías como algoritmos de procesamiento de datos “sin precedentes en el mercado” y que permitan realizar estas inspecciones de manera automática, reduciendo la dependencia del factor humano y aumentando la frecuencia de recolección de datos.
Concretamente, el equipo de Airis busca desarrollar para el año 2026 un sistema centralizado de inspección que reciba información, a través de una red inalámbrica 5G, de sistemas ópticos instalados en dresinas de las vías férreas. “Esta herramienta permitirá detectar diversas deficiencias de mantenimiento, como grietas en distintos tipos de traviesas, ausencia de tornillos o clips de fijación, cambios indeseados en la geometría del balastro o la presencia de elementos como arena en secciones de vía en placa”, afirman. El sistema de inspección será diseñado para instalarse en una sola dresina pero pudiendo escalarse a un número mayor, que trabajarían de forma sincronizada con un sistema de alarma central. La previsión es realizar el procesamiento de datos a bordo a velocidades de hasta 75 km/h y comunicarse con la estación central en caso de detectar deficiencias en el mantenimiento de las vías. Entre las características de Airis, comentan sus responsables, están que tiene en cuenta la variabilidad de los diferentes elementos de la vía, lo que posibilita un mantenimiento predictivo eficiente.
Continuidad de un proyecto anterior
Esta iniciativa da continuidad a otro proyecto anterior desarrollado por el mismo equipo de la UVigo y Copasa desde finales de 2021 hasta finales de 2024 llamado Railway inspection and information model (RIIM), financiado igualmente por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Agencia Estatal de Investigación) y por los fondos NextGeneration de la Unión Europea. En él desarrollaron un prototipo de sistema de inspección para mejorar el mantenimiento predictivo de una vía férrea, centrándose en la detección de fisuras en las traviesas y en el estado de las sujeciones del carril y del balastro. Desde el equipo de la UVigo señalan su satisfacción por la continuidad de esta colaboración público-privada y la oportunidad que les da de desarrollar una tecnología que pueda ser aplicada en la mejora de un servicio a la ciudadanía.


