Abel Caballero y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, visitaron en la matinal de hoy el estadio municipal de Balaídos, para “observar in situ” el proyecto que la ciudad presentó para ser sede del Mundial 2030. En la visita estuvieron acompañados por los tenientes de alcalde, Carmela Silva y Javier Pardo.
“Con la reforma proyectada alcanzamos los 43.000 asientos netos y los 45.000 brutos, como exige FIFA y como es conocedora Federación Española”, señaló Caballero, reiterando la exigencia de que “se hagan públicos los baremos y puntuaciones de todas las candidaturas” a ser sede del Mundial. En cuanto a la financiación el regidor vigués destacó que el Concello de Vigo es el “único de los que optaron que no tiene deuda”, aludiendo la respuesta comunicada por la Federación como explicación de la exclusión.
José Manuel Rodríguez Uribes explicó que “desde el principio teníamos muy claro que Vigo debe estar”, y explicó que va a continuar “conversando con FIFA y la Federación” para la inclusión de Balaídos. El presidente del Consejo Superior de Deportes, destacó el papel de Vigo como representante de la “comunión con Portugal, ese puente con Porto”, lo que califica también como “una razón poderosísima”.
“Por nuestra parte la determinación es absoluta”, señaló Uribes, haciendo hincapié en que “hay sedes reconocidas que tienen que hacer un estadio nuevo”, mientras que Balaídos solo “tiene que completar el aforo” y “juega con esa ventaja de poder tenerlo en menos tiempo”. “Las razones son objetivas”, considerando a Balaídos “un estadio con una potencialidad tremenda” y “tiene que ser titular”. También recalcó que “es un deber de transparencia mostrar la información” sobre las puntuaciones, ya que “no pueden ser decisiones discrecionales” e “insistiré al presidente de la Federación que ofrezca toda la información”.



