La Asociación Forestal e de Educación Ambiental A Jalleira organiza este sábado 1 de febrero un paseo geológico por la costa de Portocelo. El punto de encuentro de la ruta, que estará guiada por la geóloga Carmen Casares, será a las 10:00 horas en la Explanada do Horizonte, Portecelo, O Rosal. La duración aproximada del itinerario es de 3 a 4 horas. Se recomienda llevar calzado apropiado para caminar por las rocas, agua y algo para picar. Más información e inscripciones en ajalleira@gmail.com.
PUNTO DE ENCUENTRO. Explanada do Horizonte, Portocelo (O Rosal)
Situación del pueblo de Portocelo: está en la carretera que une Baiona con A Guarda, a unos 23 kilómetros de Baiona y a 6,5 de A Guarda. Coordenadas 41,95008316 -8,88481736. Cómo llegar: viniendo de Baiona, pasamos el p.k. 40 y una parada de autobús que está a nuestra derecha. Entramos en Portecelo. A nuestra izquierda está el parque infantil y enfrente la Explanada do Horizonte. Desde A Guarda, pasamos p.k. 41 unos 800 metros y la entrada de Portocelo está a nuestra izquierda.
PARADA UNO. En la explanada donde hemos aparcado
Desde este lugar los participantes podrán observar los principales elementos que irán encontrando en el paseo. La Grova se impone en el paisaje. A ella debemos, en gran parte, que este tramo de costa sea tan peculiar y diferente de las rías gallegas. Hace varios miles de años las nieves se acumulaban en sus cumbres y vertientes. Los derrubios que arrastraron al fundirse tapizan ahora la costa y forman acantilados de bloques y arcillas que han actuado como un escudo que ha conservado antiguas formas costeras.
El granito es la roca que forma la Grova, la plataforma que une sus pendientes a la costa y los “coidos”. Tiene una larga historia: es una vieja roca, de más de 300 millones de años, muy viajada. Ha llegado aquí desde El Ecuador, donde nació, formando el núcleo de una enorme cordillera, hoy arrasada y repartida en trozos por el mundo. En la ruta se buscarán las huellas que tan peculiar historia ha dejado sobre ella.
PARADA DOS. Extremo norte del pueblo de Portocelo
Atravesaremos el pueblo, giramos por camino asfaltado a la izquierda y tomaremos un sendero antiguo pegado a la costa, el “camiño do Sarrido”. Caminaremos por las rocas de la costa durante aproximadamente 300 metros, hasta salir por un senderito que enlaza con una pista que recorreremos durante medio kilómetro hasta los petroglifos “do Lapón”, que visitaremos.
En este tramo de costa es muy fácil caminar, porque el granito se comporta como si fuera una cebolla, se parte en capas concéntricas, extensas, bastante aplanadas como para que sobre ellas se puedan formar pequeñas lagunas donde se deposita el agua dulce que proviene de los acantilados. Encontraremos zonas donde las rocas están cubiertas por una capa rojiza que las protege de la erosión. Grandes diques atraviesan el granito y numerosas fallas lo fracturan.
PARADA TRES. Acantilados de Cala Redondelo
Cogeremos los coches, y por la carretera iremos sentido Baiona, durante 4,7 Km, hasta casi la entrada de Oia. Allí, a nuestra izquierda, sale una carreterita que va a la Ermida de San Sebastián (se pueden dejar unos pocos coches). La señalización de “dirección prohibida” solo es a partir de 500 metros, no nos afecta. Pasada la ermita, a unos 150 metros, hay una fuente a nuestra derecha (fonte de Redondelo). Allí se pueden dejar el resto de los coches. Tomaremos un sendero enfrente de la fuente, que nos conduce a la costa. Descenderemos a ella por un sendero corto. Luego hay que caminar un poco por cantos rodados, por “coidos”.
Aquí nos esperan los curiosos acantilados que empezaron a formarse hace 40.000 años. El mar estaba entonces alejado de la costa actual y el clima era muy frio. Las nieves se acumulaban en la Grova y, cuando se fundían, las aguas arrastraban grandes cantidades de sedimentos hacia la costa. Intentaremos entender lo que los grandes cantos, los suelos, o los pequeños trozos de carbón nos cuentan sobre su historia.
Aquí terminaremos la excursión.

