El Bloque Nacionalista Galego avanza un frente común en contra de la ampliación de la autovía A-52 anunciada por el Gobierno español. El frente nacionalista demandará en las distintas instituciones y ayuntamientos afectados la retirada del proyecto ante sus graves impactos a nivel vecinal, territorial y ambiental.
Así lo manifestaron este martes después de una reunión en la que participaron los portavoces municipales del BNG Xabier P. Igrexas (Vigo), Gustavo Barcia (Mos) y Pedro Pereira (O Porriño); la diputada provincial Manuela R. Pumar; las diputadas en el Parlamento gallego Alexandra Fernández y Carmela González; el concejal en Mos Alberto Barreiro; y el responsable comarcal, Manuel Caride.
Para el frente nacionalista este proyecto de ampliación de la A-52 “no va a resolver los problemas de movilidad” y advirtieron de que las soluciones no pueden esperar años por una nueva infraestructura. Como alternativa, desde el Bloque defienden la liberación y gratuidad de los peajes de la AP-9, que transcurre casi en paralelo a la autovía, realizando las mejoras de accesos y conexión necesarias.
Sobre el trazado actual, el BNG urge a que el Ministerio de Transportes acometa las mejoras pendientes desde hace años en la autovía para corregir y reducir la elevada siniestralidad vial, que no llevaron adelante ni PP ni el PSOE desde los sucesivos Gobiernos españoles. Del mismo modo, las nacionalistas llaman a apostar por el reforzamiento del transporte colectivo entre los ayuntamientos del área con el objetivo de rebajar el tránsito de vehículos en estas vías.
Oposición en Vigo
En el caso de la ciudad de Vigo, el portavoz municipal del Bloque, Xabier P. Igrexas, alertó de que este proyecto va a tronzar el rural vigués, con especial incidencia en la parroquia de Bembrive, y también en Beade por la confluencia de otro vial de alta capacidad como la PO-010. “El BNG ya se opuso a ambos proyectos, formulando alegaciones y siendo la única fuerza que votó en contra de la aprobación provisional del nuevo PXOM”, defendió Igrexas.
El portavoz nacionalista en Vigo afeó en ese sentido que el PP ahora se muestre contrario cuando validó ambas infraestructuras desde la Xunta, dando luz verde al planeamiento urbanístico por parte de la Axencia de Infraestruturas y de la Dirección Xeral de Urbanismo.
Además, Igrexas exigió una rectificación de la “posición soberbia y autoritaria” del alcalde, Abel Caballero, después de las declaraciones realizadas contra los vecinos afectados. “Reclamamos que escuche y reciba a las plataformas y deje de despreciarlas afirmando que este proyecto se va a hacer sí o sí a pesar de la mayoritaria oposición vecinal”, demandó.
Atropello en Mos y en O Porriño
En la misma línea, el portavoz municipal del BNG de Mos, Gustavo Barcia, consideró este proyecto un “nuevo atropello” contra el ayuntamiento, por los graves perjuicios ambientales y sociales que se suman a los problemas ya existentes del actual trazado. De por parte, el portavoz nacionalista en O Porriño, Pedro Pereira, secundó estas posiciones denunciando que este proyecto va a tener también afectaciones en el ayuntamiento y va a condicionar otras infraestructuras de movilidad en el futuro como la mejora de la conexión ferroviaria.

