La Xunta rechaza la enmienda del BNG para la construcción de unas nuevas instalaciones para el GES del Val Miñor

El gobierno del PP en la Xunta rechazó la enmienda del BNG para la construcción de unas nuevas instalaciones para el GES del Val Miñor. La organización nacionalista presentó una enmienda a los presupuestos de la Xunta para 2025, por importe de un millón de euros, con el objetivo de dotar de unas nuevas dependencias al Grupo de Emergencias Supramunicipal, para suministrar al servicio de un lugar adecuado, que facilitara su rápida comunicación con todo el Valle, diseñado funcionalmente para su cometido y específico para el servicio.

Para el BNG es urgente cambiar la no adecuada localización de la sede del GES. Por un lado, comparte edificio con otros servicios del Concello de Nigrán y, por falta de espacio, material y vehículos quedan a la intemperie. Por otro, se encuentra en una calle sin salida y detrás de un instituto de educación secundaria que concentra en determinadas horas innumerables vehículos y personas.

Esta situación puede dificultar enormemente las salidas de emergencias, por lo que se hace imprescindible la construcción de una nueva sede que permita a los efectivos desarrollar su trabajo con mayores garantías y para dotarlo para el servicio de mayor seguridad.

Pero “como de costumbre, el rodillo de la mayoría absoluta del PP en la Xunta aplastó cualquier posibilidad de mejora de las instalaciones y, en consecuencia, del funcionamiento de un servicio de emergencias vital para Baiona, Gondomar y Nigrán”, lamentan.

Los acuerdos de la Mancomunidad, incumplidos

Pero no solo la Xunta mantiene al GES en el abandono, la Mancomunidad de Concellos del Val Miñor, de quien depende más directamente, “tampoco está ni se le espera”. Los acuerdos de la reunión monográfica sobre la situación del GES, forzada por el debate dado por el BNG en el pleno de marzo, siguen sin cumplirse.

Ni el acuerdo para promover mejoras en las condiciones laborales, ni tampoco el de la realización de un estudio sobre el operativo del GES para elaborar un informe exhaustivo de todos los aspectos a los que atiende y que lo determinan: población en cada época del año, características del ámbito de actuación, número y tipo de actuaciones realizadas. Un estudio imprescindible dada la dimensión del servicio prestado por el servicio de emergencias, y en el camino de evaluar la necesidad de dar el paso a la implantación de un verdadero parque de bomberos en el Val Miñor.

Tampoco se llevaron a efecto las mejoras básicas que las instalaciones “están pidiendo a gritos”, enfatizan. En el pleno de septiembre, el presidente de turno Paco Ferreira, se excusó en que la Mancomunidad no podía acometer las obras por no ser el edificio de su propiedad. En esa misma sesión anunció que el Concello de Nigrán, titular del inmueble, iba a asumir las reformas, algo que confirmó el propio alcalde Juan González, presente en la sesión. “Pero nada se hizo y, a día de hoy -seis meses después-, el estado de las dependencias del GES sigue siendo deplorable. Tanto, que trabajar en esas condiciones no debería estar permitido”, denuncian desde el BNG.

Asimismo, desde el Bloque denuncian que tampoco se celebró el pleno extraordinario comprometido para el debate y aprobación de un paquete inicial de las medidas acordadas, “en resumen: nada de nada”.

Para el BNG del Val Miñor se constata que los acuerdos volvieron a quedar en papel mojado y que se continúa “con la dejadez temeraria que vienen mostrando los sucesivos gobiernos de la Mancomunidad, tanto los del PP como los del PSOE”.

Los portavoces del BNG en los tres ayuntamientos lamentan que finalice un año más con un servicio de emergencias en precario y que “ni Xunta ni Mancomunidad velen por el correcto funcionamiento del GES del Val Miñor, un servicio del que pueden llegar a depender nuestros bienes y nuestras vidas”.