La Xunta destinará 2 millones de euros el próximo año a redactar los proyectos para impulsar las primeras zonas de inundación controlada de Galicia para proteger determinadas áreas del territorio particularmente sensibles a este fenómeno y reforzar a la vez su capacidad de respuesta ante eventuales episodios de lluvias intensas.
Esta será una de las principales líneas de trabajo de Augas de Galicia de cara a 2025 en el marco de su estrategia para hacer frente a los riesgos derivados de las inundaciones en el ámbito de la cuenca Galicia-Costa, una planificación que incluye un paquete con diferentes tipos de medidas a ejecutar y el compromiso de movilizar más de 35 millones de euros por parte de la Xunta.
Según un informe presentado esta mañana ante el Consello por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, el organismo hidráulico considera prioritario habilitar zonas de inundación controlada en siete ríos de la demarcación que presentan unas características idóneas para acoger este tipo de actuación, concebida para proteger las zonas urbanas y las infraestructuras próximas mediante la habilitación de espacios naturales que, en caso necesario, actúen como amortiguadores de posibles inundaciones.
En este sentido, se primarán las intervenciones en la provincia de Pontevedra ya que concentra tres de las ciudades gallegas con mayor riesgo de sufrir los efectos derivados de posibles episodios de lluvia intensa (Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa) así como otros tres municipios (Bueu, Baiona y Cuntis) en los que Augas de Galicia considera que puede ser más efectivo disponer de una zona de inundación controlada. La séptima área propuesta para 2025 estaría en el municipio coruñés de Ponteceso.
En concreto, las propuestas específicas para la gestión de riesgos de inundación del año que viene incluyen la creación de una zona de laminación controlada en el río Valdecorvos, a su paso por Pontevedra. En esta actuación el Concello ya ha trabajado en un proyecto, por el que, de alcanzarse un acuerdo con la entidad local, podría ser la primera en ejecutarse. En los casos de Vigo y de Vilagarcía los puntos propuestos como refugios inundables frente a posibles episodios de inundación se localizarían en Sárdoma, en el Lagares, y en el río de O Con y en el arroyo de Leiro, respectivamente.
La zona de inundación controlada prevista en el caso de Bueu estaría en el río Bispo; la propuesta para Baiona incluye la creación de un área inundable aguas abajo del mercado de Sabarís, en el canal del río Groba; y en Cuntis los trabajos consistirían en la renaturalización del canal fluvial de O Gallo y en la creación de una zona de inundación controlada en su margen derecha. Finalmente, en el caso de Ponteceso el área prevista para actuar como aliviadero cuando se produzcan precipitaciones intensas estaría localizada en A Xunqueira da Ferradura, en uno de los arroyos que discurren por el municipio coruñés.
Cofinanciación a tres bandas
Para garantizar el empuje de estas primeras 7 zonas de inundación controlada -con una inversión global estimada en 20,9 millones de euros-, Augas de Galicia tiene reservados 2 millones en los presupuestos de 2025.
En todo caso, para ofrecer la mejor respuesta en el menor tiempo posible, el organismo hidráulico propone trabajar en las zonas de inundación controlada y, de forma paralela e integrada, seguir avanzando en el aprovechamiento de las zonas verdes en entornos urbanos como barreras naturales de protección.
Por eso, el próximo año se prevé una segunda línea de trabajo prioritaria en este campo: la creación de corredores fluviales verdes con el fin de emplear la vegetación de ribera para reducir el riesgo de inundación en zonas sensibles.
Con un presupuesto estimado para 2025 en 1 millón de euros, la idea es mantener y reforzar la vegetación propia de estas áreas, medida que hace que en caso de avenidas los canales se mantengan estables y no lleven tierra hacia las desembocaduras y además, habilitan pulmones verdes urbanos, un concepto totalmente en línea con los objetivos de la Estrategia gallega de infraestructura verde aprobada en el mes de octubre.
Nueva planificación 2028-2033
Todas estas medidas vienen marcadas por un trabajo de planificación previo, que se revisa y actualiza cada seis años. Así, el actual Plan de gestión del riesgo de inundación (PXRI) 2021-2027 de Galicia-Costa identifica 198 áreas con riesgo potencial significativo de inundación -170 ARPSIS fluviales y 28 costeras-. Esas zonas se reparten en cuatro grupos, según el nivel de riesgo, y en el cuarto se incluyen los casos más graves.
Según el PXRI actual hay catalogadas 47 zonas del grupo IV y en ellas se han estudiado medidas específicas para reducir el riesgo de sufrir inundaciones. Este plan de gestión es el resultado de un exhaustivo estudio en tres fases, que se tienen que repetir cíclicamente, de las zonas más sensibles a episodios de intensas lluvias dentro de Galicia-Costa.
La primera consiste en determinar las áreas del territorio con un riesgo potencial significativo de inundación, es decir, en las que se considera más probable. El segundo paso es la elaboración de mapas de peligrosidad y riesgo en los que se establece el posible alcance de esas inundaciones atendiendo a distintos escenarios al tiempo que se hace una relación de los elementos susceptibles de verse afectados, y en la última y definitiva fase se elabora el propio plan, que define las líneas básicas para prevenir y minimizar los riesgos.
Se trata de un trabajo continuo y que requiere de una constante actualización como demuestra el hecho de que la Xunta, al tiempo que trabaja en la ejecución del PXRI 2021-2027, ya inició hace varios meses la tramitación de cara a la elaboración del siguiente plan de gestión, que marcará la hoja de ruta a seguir en este campo durante el período 2028-2033.

