El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, presidió esta mañana el acto conmemorativo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres en el que la responsable de la Unidad de Violencia sobre la Mujer de la Subdelegación, María José Rodríguez, dio lectura a la Declaración institucional aprobada por el Gobierno con motivo del 25N. La artista Mariña Rey Noya fue la encargada de abrir el acto, al que asistieron diversas personalidades del campo político, civil, policial y militar, con la interpretación de la canción Compañera.
Abel Losada recordó que en la provincia hay 1.805 mujeres amparadas por el sistema VioGén, que les garantiza el seguimiento por parte de la Policía Nacional, de la Guardia Civil y también de las policías locales, e incidió en que gracias a este sistema “todos los días, a todas horas, hay mujeres que pueden salir a la calle”. “VioGén salva muchas vidas sin llenar titulares de 5 columnas”, recalcó.
El subdelegado rechazó las “críticas oportunistas, demagógicas y muy desinformadas al sistema VioGén” ocurridas a raíz de los dos últimos asesinatos machistas producidos en la provincia, y repitió “que ninguna de ellas se produjo por un fallo de VioGén”. Alertó contra las tentaciones de utilizar a las víctimas de la violencia machista y a sus familias, “al igual que en su día alguna formación política ya decidió intentar utilizar a las víctimas de la violencia terrorista”. A este respecto recordó que el Gobierno de España ya tiene una propuesta de ampliación del Pacto de Estado firmado en 2017 y también está implementando mejoras continuas en VioGén, por lo que sobran “críticas partidarias”. “Todo en esta vida es mejorable, pero VioGén se mejora hablando poco y haciendo mucho”. “Si la opinión sobre VioGén, un sistema pionero en el mundo, depende de quién gobierna en Madrid, mal vamos”, concluyó.
Losada insistió en la necesidad de que más allá de que las Administraciones asignen recursos a la lucha contra la violencia de género, “todos y todas tenemos el deber de ejercer como activistas sociales contra el negacionismo y la equidistancia, porque ese lugar intermedio entre el feminismo y el machismo no existe; se llama machismo”. “Hay que elegir bando”, insistió. También incidió en la importancia de denunciar “no en las redes y con hashtags, sino en los juzgados, en los cuarteles y en las comisarías”. “Lo que vale”, añadió el subdelegado, “son las denuncias y las sentencias, ya que golpe a golpe, autopsia a autopsia, la violencia machista mata”. “Hay tejados contra los que conviene no tirar piedras”, enfatizó.
Fadoua y Estela
El subdelegado comenzó su intervención con los nombres de Fadoua y Estela, las dos víctimas de la violencia machista en nuestra provincia y expresó su preocupación por las “evidentes señales de retroceso entre la juventud”. “No quiero lanzar aquí un mensaje optimista porque no tengo claro que estemos ganando esta batalla y porque la Enseñanza, y fundamentalmente la Enseñanza pública tiene un papel pendiente que jugar construyendo valores y Educación cívica”.
Finalizó el discurso institucional recordando frases típicas de las víctimas exculpando a sus maltratadores y con un deseo compartido: “Hoy es 25 de noviembre, falta un mes justo para la Nochebuena. Celebrémosla, ¡ojalá!, sin que falte ninguna más”.
El acto institucional contó también con la presencia del alumnado del Máster en Dirección de Arte en Publicidad de la Universidade de Vigo, que presentó la campaña de concienciación sobre la violencia de género encargada en el marco de un programa de Aprendizaje-Servicio entre la Universidade y la Subdelegación. Una campaña centrada en el impacto de la violencia en las mujeres inmigrantes en situación irregular y que fue dirigida por la decana de Ciencias Sociales, Emma Torres. Las cinco campañas presentadas, bajo los epígrafes “Lenguaje universal, el lenguaje de las mujeres”, “El lenguaje de la violencia es invisible; la respuesta también”; “Totems seguros”; “Detecta y actúa” y “Barreras”, hacen propuestas para el abordaje de la lacra machista y la doble victimización de las mujeres inmigrantes.





