El rural tiene rostro, voz y liderazgo de mujer. Nombres propios que con su trabajo, valentía y tesón se convierten en un verdadero revulsivo que el rural precisa para seguir creciendo. A todas ellas se rinde homenaje en el Foro da Muller Rural Galega, un lugar de encuentro puesto en marcha por Galicia Suroeste para visibilizar las realidades de todas esas mujeres que apostaron por formar parte del rural trabajando, viviendo y transformando el territorio.
Unas jornadas que llegan a su cuarta edición con éxito de participación y con 15 nuevas protagonistas ejemplo de emprendimiento, lucha y resiliencia que representan las realidades diversas que llenan de vida el rural gallego. La presidenta de EuRural y alcaldesa de Tomiño, Sandra González, recordó “lo importante que es la implicación de todos y todas para que el rural avance. Hoy ponemos el foco en el importante papel que jugamos las mujeres y reivindicamos el apoyarnos, estemos donde estemos, especialmente en ámbitos tan difíciles como el rural. Hoy visibilizamos las realidades de mujeres valientes, luchadoras, que apostaron por nuestro territorio y que ayudaron a hacer de nuestro rural un lugar mejor”.
Con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales que se celebra el 15 de octubre, la Casona da Torre de Redondela se convirtió en el escenario en el que visibilizar a las verdaderas impulsoras de la economía rural. Más de 8 millones de mujeres en España que viven y trabajan en zonas rurales en la agricultura, en la ganadería y en la transformación agroalimentaria, pero también en la otra cara del rural: como directivas, en la artesanía, en el mar, en el turismo, en la industria, en los servicios, en la educación, en el comercio y en muchos otros sectores imprescindibles para el desarrollo del territorio.
La alcaldesa de Redondela, Digna Rivas, quiso “reconocer el trabajo de las mujeres y el papel clave que tienen y que siempre tuvieron en Galicia. Nuestra tierra es un país de mujeres bravas, un matriarcado en el que ellas sostenían y sostienen buena parte de la economía familiar”.
La regidora puso en valor el esfuerzo y trabajo de todas ellas y destacó el papel del Foro da Muller Rural para dar visibilidad a la lucha por romper barreras y estereotipos, “porque hemos avanzado mucho, pero aún queda mucho camino por recorrer. Tenemos por delante muchos desafíos, pero las mujeres en el rural seguiremos afrontándolos con liderazgo y empoderamiento generación tras generación, modelando siempre el futuro del rural gallego. Sois un ejemplo a seguir”.
El evento contó con la presencia de la diputada de Igualdad de la Diputación de Pontevedra, Sandra Bastos; así como de alcaldesas, alcaldes, concejales y concejalas de los 14 ayuntamientos del territorio de Galicia Suroeste.
En esta edición, el foro dio a conocer las realidades de 14 mujeres que visibilizan una vez más que el rural ofrece mucho más que el sector primario. Así, en esta cuarta edición, compartieron sus experiencias:
- María del Carmen Martínez, del comercio María Rosa (A Guarda).
- Loreto Valenzuela, de Academia Royal Celtic Bay (Baiona).
- Purita Caeiro, de Alimentación Caeiro (Gondomar).
- Lucrecia García, de Kiriko Aventura (Fornelos de Montes).
- Lara Pereira, de la tienda de hípica Equipemos (Mos).
- Puri Leyenda, pescadera de Nigrán.
- Cristina Salgado, del Albergue da Estrela en Oia.
- Celia Diz, de la Farmacia Diz Peralba en O Porriño.
- Liliana Vázquez, de “La Renovadora Espazo Gastronómico” (Pazos de Borbén).
- Nisi Otero, mariscadora de Redondela.
- Silvia Diego, conductora de autobús de O Rosal.
- Carmen Álvarez, precursora de la vida cultural y asociativa en Soutomaior.
- María Dolores Filgueiras Gela, maestra en el CRA Mestre Manuel Garcés de Tomiño.
- Luz Ruibal, gerente de la Sociedade Electricista de Tui.
EuRural recogió la experiencia de todas estas mujeres y de sus proyectos de vida en el rural en piezas audiovisuales que ya están disponibles en la página web de la entidad.
Encarnación Sotelino, una vida en el mar
Como es habitual, el foro reservó un espacio especial para el reconocimiento de mujeres que fueron, son y serán piezas fundamentales en el desarrollo del territorio. Este año el homenaje fue para la redondelana Encarnación Sotelino, memoria viva del duro trabajo en el mar y ejemplo del legado femenino que construye y sostiene las comunidades costeras.
Desde niña bajaba con su madre a la marea y aprendió “un oficio duro” pero del que aún hoy, jubilada desde hace años, está enamorada. Un trabajo al que muchas mujeres llegaban para buscar un sustento con el que colaborar en casa en tiempos difíciles y en el que Encarnación recuerda “que hubo que luchar mucho” para tener un seguro que garantizara el futuro cuando se retiraban.
Un oficio en el que comenzó “en una época en la que ni botas había, cuantas veces lloré con el frío. No sabíamos nadar, ni bogar cuando teníamos que coger la gamela para ir a Arcade, pero aprendíamos lo que hiciera falta. Con viento, con lluvia… aguantábamos todo y esperábamos el buen tiempo en el mar, porque si no ya no salías de la casa”. Toda una vida de trabajo duro en la marea de los que Encarnación habla orgullosa: “Yo no sería capaz de vivir sin mar. ¡Imposible!”.



