El grupo provincial del BNG calificó hoy de “alegría” que la Diputación de Pontevedra inyecte otros 43 millones de euros a los ayuntamientos de la provincia y votó a favor de la modificación de crédito y del Plan de Infraestructuras Deportivas que hoy se llevaron al Pleno provincial. El equipo nacionalista se abstuvo, sin embargo, sobre el “Plan Extra” al considerar que las bases son “manifiestamente mejorables”: el portavoz César Mosquera argumentó que dar solo un mes de plazo a los ayuntamientos para presentar proyectos es “poco tiempo”, que no va a haber equidad en el reparto de los fondos, y que el texto limita la gestión de los biorresiduos al quinto colector.
Mosquera destacó que la modificación de crédito, que incorpora remanentes de años anteriores y también ingresos extraordinarios llegados del Estado, demuestra que no eran ciertas las afirmaciones iniciales del PP de que la Diputación tenía una mala salud económica por la gestión del gobierno bipartito anterior. “Sería hora de decir que se engañaron, que alguien les informó mal, y que realmente estaba muy bien económicamente”, subrayó el portavoz del BNG. También señaló que de haber salido adelante la postura del PP de rebajar impuestos del IRPF o el IAE “no habría este dinero porque tienen origen en los impuestos del Estado. (…) En contra de su criterio, afortunadamente hay esos recursos y por eso se puede hacer esta modificación”.
En cuanto al Plan Extra, Mosquera aplaudió el destino del dinero, pero aseguró que las bases son “manifiestamente mejorables”. El nacionalista criticó que el gobierno de la Diputación no hubiera contactado con los demás grupos provinciales para consensuar los criterios para hacer el reparto y subrayó que hay un retroceso con respecto a planes anteriores porque no se tienen en cuenta estrictamente los méritos de cada proyecto.
Sostiene Mosquera que los criterios objetivos (población, extensión…) van a crear desigualdades “monumentales” y harán que no haya equidad en el reparto, discriminando la entrada de los ayuntamientos pequeños, de población concentrada y menos de 5.000 habitantes, “que van a quedar en fila todos fuera”. Subrayó el nacionalista que en muchos casos estos municipios parten con 20 puntos menos para sus proyectos, que después serán imposibles de recuperar en función de las valoraciones subjetivas a pesar de que propongan actuaciones estratégicas. “No parece razonable”, insistió.
Dejando esto a un lado, el grupo del BNG tendió la mano al gobierno provincial para votar a favor del Plan Extra y pidió dos cuestiones: que se aumentara el plazo para presentar proyectos de un mes a dos meses, y que se sustituyera el término “quinto colector” por “recogida de biorresiduos” para no acotar los sistemas por los que opten los gobiernos locales para gestionar sus residuos municipales. Ninguna cuestión fue aceptada.
En cuanto al plazo para entregar los proyectos del Plan Extra (con presupuestos que podrán llegar a cerca de 1,5 millones de euros), Mosquera recordó que nunca se presentaron planes especiales con tan poco tiempo para entregar la documentación. Destacó que el PP estando en la oposición pedía más de tres meses y acusaba al bipartito de querer beneficiar a ayuntamientos afines avisándolos antes para que estuvieran preparados. Ahora “con prisa y corriendo”, cuestionó, el PP anuncia y aprueba las bases en una semana y solo da un mes para entregar: “Es una decisión arbitraria por motivos inconfesables”, subrayó el portavoz.
En cuanto al Plan de Infraestructuras Deportivas, el BNG votó a favor al considerar que los criterios “son claros y objetivos, no como en el anterior plan”. Mosquera ironizó al poner de manifiesto que para proyectos pequeños de este plan deportivo el gobierno provincial dará tres meses de plazo: “¿Lleva más tiempo hacer proyectos de 20.000 euros, pequeñas cosas, que proyectos de un millón?”, dijo, haciendo hincapié en que el argumentario del PP para justificar los plazos del Plan Extra “no hay por donde cogerlo” ya que “quieren defender lo indefendible”.

