“Pescadería Puri”, cinco generaciones en la Plaza de Abastos de A Ramallosa

El Ayuntamiento de Nigrán reconocerá a través del IV Foro da Muller Rural Galega a Puri Leyenda, cuarta generación de mujeres de su familia al frente de la pescadería de la Plaza de Abastos Municipal de A Ramallosa. Este negocio de venta de pescado y marisco pasará en el 2025 a manos de su hija Eva Pereira Leyenda, continuando así con una saga familiar que suma más de un siglo en la plaza municipal, ubicada antiguamente en las cocheras del tranvía, en la Alameda de San Campio. En aquellos tiempos eran decenas las pescaderas que aquí trabajaban, hoy tan sólo queda en activo Puri Leyenda (64 años) y su hija Eva, de 41 años y ya colaborando en el negocio, garantizará el relevo.

“Puri representa a todas esas mujeres de Nigrán que, desde niñas, comenzaron a trabajar para ayudar en casa y ya no pararon nunca, siendo además el suyo un oficio especialmente sacrificado, por lo que es más que merecido este reconocimiento. Es fundamental visibilizar el trabajo de las mujeres de Nigrán porque secularmente fueron ignoradas y silenciadas y sin ellas, este municipio no sería lo que es: las mujeres de Nigrán son la clave en el desarrollo de la localidad”, considera el alcalde, Juan González.

Dolores Pazos, bisabuela de Puri, ya era “pescadera” en la Plaza de Abastos de A Ramallosa, oficio que continuó su madre, Dolores Rodríguez, a quién recién parida tuvo que dar el relevo a los 10 años para ir por vez primera al Berbés (Vigo) para vender el pescado y marisco que había pescado su padre, Vicente Leyenda. “Cogí el autobús de ‘Parrulo’ en la Pintora, mi padre le dijo que me cuidara como si fuera su hija, y así lo hizo siempre”, recuerda Puri, quien a partir de ahí comenzó a ir a la Ribera del Berbés cotidianamente mientras que, a mayores, ayudaba al padre a atar redes, montar aparatos e incluso ir a pescar a remo. “Mis padres fueron muy buenos conmigo, eran otros tiempos y había que echar una mano en casa. Éramos más hermanas pero yo era la mayor, por eso tenía más responsabilidades. El mar nos dio todo, gracias al mar estoy aquí y gracias al mar le di un porvenir a mi familia. Mis hijas están muy orgullosas de que mi trabajo de pescadera les diera estudios y la vida que tenemos”, recalca Puri, quien añade que “hay que trabajarlo mucho”. Su rutina es levantarse a las 2 de la madrugada todos los días excepto el domingo para ir al Berbés a comprar, regresar directamente a la Plaza para montar el puesto, abrirlo sobre las 7:00 horas para vender hasta las 14:00 aproximadamente y, por último, recoger y llegar a su casa en Cotros (Ramallosa) sobre las 15:30 horas. “Aquí no hay bajas ni vacaciones ni días tristes en los que contar penas, a los 3 días de parir ya estaba en el Berbés con 29 puntos y, en el segundo parto, con 30, igual. No se puede cerrar y hay que atender siempre a la clientela con cariño y atención, esa es mi filosofía”.

Pese a tanto sacrificio, Puri no entiende su vida en otro oficio. “Me encanta mi trabajo, me gusta porque es lo que viví de siempre en la casa, en el Berbés tengo una segunda familia y en mi clientela también”, valora. La rutina de desplazarse de madrugada a Vigo para comprar marcó también desgraciadamente la vida de Puri a los 23 años, cuando junto a su madre sufrió un accidente de tráfico. “Mi madre murió en el acto, tenía 42 años; un coche que venía de fiesta chocó contra un Vitrasa al fin de calle Coruña y el autobús nos embistió”, dice emocionada al recordarlo.

“Desde el Ayuntamiento tenemos mucho que agradecer a Puri, sin ella esta plaza no estaría ni abierta y siempre tiene una sonrisa para todo el que se acerque. Su negocio mantiene vivo desde hace más de un siglo este lugar y por eso el reconocimiento es doble”, resume el alcalde.