El alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, junto con la delegada territorial de la Xunta de Galicia en Vigo, Ana Ortiz, visitó este viernes las obras de construcción de una nueva senda peatonal en la parroquia de Budiño.
A través de esta actuación, ejecutada por la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas con un presupuesto de más de 250.000 euros, se habilitará un itinerario peatonal en la carretera PO-510 para favorecer la seguridad de los vecinos en sus desplazamientos a pie en la zona de A Vaquería.
Las intervenciones, diseñadas por el departamento de Infraestructuras de la Xunta en el marco del Plan de sendas de Galicia, se centrarán en reforzar la seguridad y la movilidad de los peatones en este tramo de carretera que tiene una densidad de tráfico muy elevada, alcanzando más de 20.000 vehículos diarios.
En concreto, se ejecutará una senda, con una longitud de 640 metros por la banda izquierda de la carretera, de 1,80 metros de ancho con borde y una elevación con respecto a la rasante de la calzada de 10 centímetros, excepto en los accesos a las viviendas o fincas.
En las aceras, y donde así lo indique la normativa de accesibilidad, se colocará pavimento táctil en los vados peatonales, para aumentar la seguridad con señales que fomentan la inclusión. La actuación en ejecución también incluye el acondicionamiento de la parada de autobuses y la sustitución de la marquesina existente, para alcanzar mayor comodidad de los usuarios del transporte público.
Continuidad hasta el colegio público Cruz Budiño
El alcalde, Alejandro Lorenzo, explicó que hoy también se publicó en el DOG el acuerdo de aprobación definitiva del proyecto de trazado para ejecutar otra senda en la PO-407, en el tramo que va al colegio público Cruz Budiño. “La intención es unir ambas sendas y hacer un itinerario peatonal que tenga continuidad desde A Vaquería hasta el barrio de A Cruz, donde se encuentra el colegio”.
En este caso será cerca de 1 kilómetro de senda en el margen derecho de la vía, entre los puntos kilométricos 0+130 y 1+020, creando un espacio seguro para el tránsito peatonal independiente de la calzada, ya que esta carece en la actualidad de una zona destinada a la circulación de los peatones.
La actuación diseñada por el departamento de Infraestructuras de la Xunta permitirá la ejecución de una senda en hormigón colorado de ancho mínimo de 1,80 metros, excepto en un estrechamiento puntual en el entorno del punto kilométrico 0+750, donde existe una estructura.
De cara a facilitar la accesibilidad, en los vados peatonales previstos, se colocará pavimento táctil de botones o direccional, formado por baldosas de 30×30 centímetros sobre una base de hormigón. El pavimento táctil, indicador de advertencia o cercanía a puntos de peligro, se situará en los extremos de la senda para indicar el final de la misma, así como en las paradas de autobús o en los pasos de cebra para advertir la posibilidad de cruce con seguridad.
Las obras previstas incluyen mejoras de la seguridad adicionales, como el acondicionamiento de las paradas de autobús existentes en los puntos kilométricos 0+280 y 0+960. En ambos casos se acondicionará y se ampliará la zona peatonal, se señalizará el refugio y se dispondrá de pavimentos que cumplirán las normativas vigentes de accesibilidad.
La intervención se completará con trabajos adicionales de instalación de un prisma enterrado de telecomunicaciones e iluminación, la mejora de los sistemas de drenaje, la reubicación de contenedores de residuos, sistemas de contención, construcción de muros o refuerzo de la señalización.
Esta nueva actuación de la Xunta cuenta con un presupuesto de 425.000 euros y es susceptible de financiación de los fondos europeos FEDER 21/27.

