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El Festival de Cans crea la “Asamblea de Niños”

El Festival de Cans continúa ahondando a lo largo del año en la idea de la participación de la comunidad local, intentando tejer una red de recogida de propuestas que incluya desde las personas de mayor edad hasta niñas y niños. En esta línea de trabajo, el certamen viene de echar a andar la Asamblea de Niños, de la que forman parte una veintena de niñas y niños de la aldea, con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años.

Este primer encuentro, celebrado en el Local Parroquial de Cans, y al que asistieron también los padres y madres, tuvo como objetivo escuchar sus opiniones y estimular su participación en la organización y en la programación del certamen. Cada niño que participó en el festival como guía y se sumó y participó en esta Asamblea fue premiado con un bono de 25 euros para compra de material escolar, con la colaboración de la cadena de papelerías Trazos, en una manera de tejer apoyos con el comercio local y ayudar a las familias en el inicio del curso.

En esta primera Asamblea de Niños, la organización del festival tomó nota de sus demandas. Entre ellas la creación de una sesión de cine de animación específica para niños y más contenidos de corte fantástico. Un grupo de las niñas más pequeñas manifestó su demanda de acercarse a actividades que incluyan el baile moderno e incluso “mejorar la merienda” que les aporta el certamen. La franja de edad entre 12 y 17 años reclamó también más actuaciones musicales con propuestas de música urbana, cursos de formación audiovisual vinculados al uso de las nuevas tecnologías y mejor estructuración de sus cometidos dentro de la organización del certamen.

Desde que el Festival de Cans comenzó, camino ya de 22 años, muchas niñas y niños de la aldea hicieron la labor de guías de los caminos y fueron integrándose en la estructura de la organización. Ahora mismo hay sobre 15 chicos que nacieron con el festival y que, desde que cumplieron 18 años, son contratados para asumir diversas funciones como control de acceso a las salas, producción, regiduría de espacios o coordinación de diversas actividades.

La participación de estos niños de la aldea en el festival supone para ellos un aprendizaje para relacionarse de manera colectiva, socializar y adquirir valores que promueve el Festival de Cans como la solidaridad, la igualdad, la sostenibilidad, la preservación del medio ambiente y del patrimonio y el respeto al legado de los mayores. Además, el festival busca que los más jóvenes se acerquen también como público a los filmes y los contenidos del festival, una manera de explorar nuevas audiencias y fomentar el acercamiento a las nuevas y nuevos creadores.

Todo este grupo de chicos está coordinado por la vecina de la aldea Rosa Bernárdez, que está habitualmente en contacto con los padres y madres de estos niños, para cualquier tipo de sugerencia que puedan aportar.

La idea es que esta Asamblea de Niños se pueda reunir un mínimo de tres veces al año, con la finalidad de aportar contenidos, conocer mejor los perfiles y gustos de cada niño para ubicarlo en lugares del festival donde pueda disfrutar con su trabajo y estimular su interés y orgullo por pertenecer a la estructura de la organización del Festival que se celebra en su aldea.

Esta Asamblea de Niños se suma al trabajo de participación transversal que este año impulsó el Festival de Cans, para intentar mejorar y hacer crecer el festival desde las aportaciones internas y la participación de la comunidad. El pasado mes de julio, Cans impulsó Focus Cans, unas jornadas de participación en las que, a través de varios grupos de trabajo, participaron vecinas y vecinos, cineastas, escritores o público habitual del festival. Los resultados recogidos y las propuestas están siendo procesadas por un equipo de la University of Saint Louis, con sede en Madrid, coordinado por la profesora e investigadora Rosana Vivar Navas.

También se suma al taller participativo Cans 303, en el que hasta 12 vecinas y vecinos de la aldea, desde 16 hasta casi 70 años, participan en la elaboración de un documental que rescata la memoria de la aldea, a través de cintas de vídeo, de registros de audio en casettes u otros formatos o incluso de fotografías antiguas y otros documentos.

El Festival de Cans busca de este modo aumentar el grado de implicación y vínculo de la comunidad local para reforzar la identidad del certamen y trabajar en su futuro. Desde la organización se considera que una de las grandes fortalezas del evento es el factor humano y que estas propuestas contribuyen a que los pequeños desarrollen la creatividad y afronten la realidad con espíritu crítico, al igual que eleva la autoestima de las personas que viven en la aldea.