El Ayuntamiento de Nigrán viene de sacar a licitación la transformación del patio del CEIP Carlos Casares (Vilariño) en un auténtico bosque-escuela. Las empresas interesadas disponen hasta el 26 de septiembre (20 días desde su publicación este martes en el perfil del contratante de la sede electrónica del Ayuntamiento de Nigrán) para presentar sus ofertas. Por su parte, las del CEIP da Cruz (Camos) también saldrán a licitación en las próximas semanas.
El arquitecto Fermín González, ideólogo del sistema pedagógico Lupo y del programa “Mestre de Obra”, de referencia en toda Galicia al defender la naturaleza y el juego como el mejor método de aprendizaje, es el artífice de los proyectos de ambos centros. La realidad es que gracias a estas dos actuaciones, Nigrán pasará a ser una localidad de referencia en España al poder mezclar en estos dos colegios públicos la enseñanza convencional y los métodos educativos alternativos de las “escuelas-bosque”.
En el caso del CEIP Carlos Casares de Vilariño se trata de integrar en el patio una parcela de 2.000 metros cuadrados colindante al colegio y que en el 2018 el Ayuntamiento bautizó como “Souto Casares” tras realizar una plantación en la que participó todo el colegio y los dos hijos del escritor (actualmente está separada físicamente mediante muro y alambrada). “Ahora sería dar un paso más a nivel constructivo y educativo, se trataría de integrar la tomada en el propio patio del centro educativo mediante un ambicioso proyecto de paisajismo para hacer un bosque del que el alumnado se beneficie”, explica González. “El proyecto busca crear un bosque totalmente natural sin que se note que hay un trabajo de diseño previo detrás, el objetivo es que dé la sensación de que estás en un lugar que siempre fue así”, explica Fermín González, arquitecto de #Mestradeobra en Sistema Lupo. La intención es aprovechar la gran cuota de diferencia entre el patio y la cumbre de la parcela para crear diferentes senderos peatonales entre árboles de especies autóctonas que desemboquen en un claro en el bosque, que será donde permanezca el actual juego de bolos celta. “No existirán las actuales escaleras, ni muros, ni ningún elemento de separación, seguiremos las propias reglas de la naturaleza”, subraya.
Por su parte, la intervención en Camos (CEIP da Cruz) pendiente de licitación consistirá en ganar para el recinto 1.200 m2 colindantes de la zona Sur que cede altruistamente la Comunidad de Montes de la parroquia y a los que se accederá a través de una gran puerta de transición con forma de “casita” que estará situada justo en un punto con vistas espectaculares hacia el Val Miñor y su costa, por lo que funcionará también como mirador. En esta nueva parcela de forma irregular y de gran pendiente se habilitarán rampas accesibles con un recorrido circular y atajos directos entre ellas aprovechando la gran presencia de robles reforestados en los pasados años y de otras especies autóctonas como silvas y helechos. Este auténtico bosque-patio abierto a la experimentación educativa sumará en sucesivas fases equipamientos como podrían ser “tipis”, asambleas de troncos, invernaderos… “Es un proyecto único por el propio enclave del colegio. Hasta hace poco, que estuviera situado en medio del monte se veía cómo algo negativo, ahora esa circunstancia se descubrirá como una oportunidad maravillosa”, considera el regidor, quien subraya como el colegio quedó cerrado al bosque mientras que ahora regresará “al estado que naturalmente le corresponde”.
Escuelas-Bosque
El movimiento “Escuelas Bosque” es muy reciente en España pero tiene décadas de historia en países nórdicos o el Reino Unido y se basa en las teorías de grandes pedagogos y filósofos, desde Pestalozzi a Fröbel, pasando por Rudolf Steiner o María Montessori. Muchos sitúan su origen en el concepto Friluftsliv de los países Escandinavos, esto se traduce literalmente como libertad-aire-vida y hace referencia a una filosofía de vida basada en la conexión profunda con la naturaleza y la vida al aire libre. Se trata de un modelo de educación al aire libre en el que los estudiantes visitan espacios naturales para aprender habilidades personales, sociales y técnicas. “Sería un gran salto de calidad para el sistema educativo de toda la comarca poder mezclar en este colegio de Vilariño la enseñanza convencional con los métodos alternativos del Bosque-Escuela, por eso desde el Ayuntamiento defendemos este proyecto”, resume González.

