Un año más música y arquitectura fueron de la mano durante todo el mes de julio en Tomiño gracias al ciclo Música&Románico, que permitió acercar a la comunidad su patrimonio de manera original y única, despidiéndose al son de las gaitas de Boroa.
Este ciclo, muy aclamado por un público cada vez mayor, hace una gran labor patrimonial y cultural, tal y como señaló la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, “Música&Románico ofrece una oportunidad única para resaltar y disfrutar de nuestra riqueza patrimonial de una manera especial. Llena nuestro verano de ocio y cultura, poniendo de relieve también nuestro patrimonio y disfrutando de él de una manera diferente”.
En estas citas gratuitas, el público tuvo la oportunidad de disfrutar durante cuatro jornadas de una oferta variada, que comenzó el 5 de julio bajo la batuta de Tor en la Iglesia de Santa María de Tebra. En esta ocasión se trataba de un grupo de folk céltico con un repertorio de temas instrumentales tomados de la tradición gallega, que sonaron de forma única en esta iglesia.
La siguiente cita con la que la música recorrió uno de los templos del siglo XII fue la de Simant Dúo, en la que piano y trompeta se fundieron en la Iglesia de Santa María de Tomiño, dejando un recuerdo inolvidable a los asistentes.
Por su parte, los encargados de resonar en la Iglesia de San Vicente de Barrantes en una cita única fueron Mallou, que con su formato dúo llevaron a Tomiño su fusión única de raíz americana y gallega en este marco histórico inmejorable.
Y la agrupación encargada de cerrar esta iniciativa, en la que música y arquitectura se funden con uno mismo fin, fueron Boroa, que fascinaron a los asistentes que se encontraban en la Iglesia de San Salvador de Tebra con su versatilidad con la gaita. Siendo estos afortunados los últimos en escuchar las notas musicales en uno de los templos del siglo XII que acogieron esta edición 2024 del Música&Románico.

