Este domingo se celebró el tradicional curro de Morgadáns, que se desarrolla en el llamado lugar das Fechaduras en la ladera del Monte Aloia, en la vertiente orientada hacia el Val Miñor. Se trata del primero de los curros que se desarrollan en Gondomar, y en esta edición, con mucha gente a pesar de ser un día en el que hizo presencia la lluvia, se “bajaron” cerca de 300 ejemplares -200 “burras” y 70 potros.
Las tareas comienzan cuando los ganaderos juntan a los equinos en la parte alta del monte, para luego bajarlos al recinto. Tras la celebración de la comida campestre, por la tarde, las burras entraron en el “curro”, donde los “aloitadores” fueron los encargados de separarlos para desparasitarlos, marcarlos, colocarles el chip y cortarles las crines, y posteriormente, volver a dejarlos en libertad.
Esta fiesta, tan antigua como Galicia y conocida como la “rapa das bestas”, se repite cada año en primavera y verano, siendo uno de los espectáculos más genuinos de los que se puede disfrutar en tierras gallegas. El próximo domingo día 23 de junio, será el turno del curro de San Cibrán, en Donas.

