El Ayuntamiento de Nigrán dispondrá a lo largo de este fin de semana de un nuevo leiraparking público y gratuito ante el cese del alquiler del actual en la calle Torriña. Este otro aparcamiento dispone de 1.200 m2, se encuentra en la calle Vilaméan (a menos de 200 metros de la Casa Consistorial y donde se situaba precisamente el primer leiraparking municipal que tuvo el Ayuntamiento) y estará finalizado este fin de semana.
“Quedaba la posibilidad de continuar un año más con el contrato prorrogado pero los dueños exigían unas nuevas condiciones económicas que el Ayuntamiento no puede asumir”, justifica el alcalde, Juan González, ante la petición de subida de 6.137€/año a 25.000€. Este leirapaking de la calle Torriña cerró sus puertas ayer mismo al reclamar los propietarios en tiempo y forma la rescisión de la prórroga y ofrecerle al Ayuntamiento unas nuevas condiciones económicas que cuadriplicaban el precio tasado que se había firmado en el contrato de 4 de junio de 2020 (cuando comenzó a funcionar). “Lamentamos las molestias que ocasionará este cierre durante esta semana, teníamos la esperanza de que aceptaran la nueva prórroga pero no fue así y, por suerte, disponemos de alternativa en un espacio municipal igual de céntrico”, explica González, quien avanza que “adicionalmente” desde el Ayuntamiento están en la búsqueda de nuevos espacios.
“Tener un espacio gratuito de aparcamiento disuasorio en el casco urbano de Nigrán es algo indispensable porque beneficia a todos los vecinos y repercute directamente en el comercio de la zona, máxime ahora en temporada estival que multiplicamos la población y se agrava el problema de aparcar”, añade. Este leiraparking se suma al aparcamiento público y 100% gratuito de A Ramallosa (calle Argonautas, al lado de la piscina) que el gobierno local consiguió remunicipalizar mediante su gestión directa y abrir en enero de 2022 tras 5 años cerrado. Además, el regidor subraya el Nigránbus como otra medida de movilidad sostenible, operando por vez primera este verano y que conecta las parroquias del interior con los principales núcleos urbanos, “una medida que busca precisamente que dejemos el coche en casa y nos movamos en transporte colectivo”, sintetiza.


