El alcalde del Ayuntamiento de Baiona, Carlos Gómez Prado, exige “asistir y formar parte, en representación de mis vecinos y vecinas, a la reunión que mantendrán la Xunta de Galicia y la empresa Lugove por las continuas deficiencias del transporte público interurbano”. Las quejas de los vecinos y vecinas de Baiona son constantes desde diciembre de 2020, cuando la Xunta de Galicia adjudicó el contrato a la UTE Lugove, por incumplimiento de los horarios, cambios en las rutas o la supresión de paradas sin previo aviso. “Después de dos años y medio de quejas y demanda de soluciones a la Xunta, que es la que gestiona el contrato, el gobierno gallego busca ahora una foto a un mes de las elecciones sin contar con los ayuntamientos afectados”, lamenta Carlos Gómez Prado, tras tener conocimiento de que la Xunta convocó a una reunión en los próximos días a la empresa Lugove para pedirle explicaciones por las quejas de los viajeros en el Val Miñor.
“El transporte interurbano funciona en Galicia con aportaciones económicas de todos los ayuntamientos adheridos, que son los que además conocemos mejor las deficiencias y los problemas del día a día”, añade el alcalde, que considera “ilógico buscar soluciones sin la presencia de los principales afectados”. “Ya desde la adjudicación del contrato nos pusimos en contacto con la Consellería de Movilidad y la Jefatura Territorial; entonces justificaban las deficiencias en ajustes en el comienzo de la prestación del servicio que se irían resolviendo, algo que nunca sucedió”, recuerda Gómez Prado. “El mal funcionamiento del servicio repercute en el día a día de nuestros vecinos de forma muy grave, llegando tarde al trabajo o a citas médicas, y de los alumnos del proyecto Baiona Campus Residencial”, asevera el alcalde. La empresa concesionaria carece además de una oficina de atención a los usuarios.
“El transporte público es fundamental para unir municipios y dar acceso a servicios básicos a la ciudadanía, por lo que debemos exigir el cumplimiento de los horarios para que la gente pueda utilizarlo con frecuencia y a diario con seguridad; los ayuntamientos exigimos una buena gestión de este servicio público”, finaliza Gómez Prado.

