La pasarela de Santa Marta, cerrada por hundimientos

Los temporales tanto por tierra como por mar vividos en las últimas semanas siguen provocando incidencias, la última registrada en Baiona motivó el cierre hace pocos días de la pasarela de Santa Marta, inaugurada en abril 2019 para dar continuidad al carril bici. La erosión provocada por la fuerza del mar arrastró la arena sobre la que se asientan sus pilares dejando varios de ellos prácticamente suspendidos. La falta de sustentación derivó en hundimientos perfectamente visibles en la cara más expuesta a la playa. Según avanzó el concejal de Vías y Obras, Óscar Martínez, el más pronunciado de los dos se detectó el día de Reyes; sin embargo, el mal tiempo de los últimos días replicó el mismo desperfecto a pocos metros de este.

El problema aquí radica en la falta de cimentación del conjunto, sus pilotes están clavados directamente sobre el arenal y dada la irregularidad del terreno algunos de estos elementos apenas superan el palmo de profundidad. Al quedarse en el aire el peso del conjunto provocó la deformación de su estructura provocando las dichosas ondulaciones que en la parte más pronunciada superan ampliamente los 15 centímetros de desnivel. Pese a todo, el edil mantiene que las primeras evaluaciones realizadas concluyen que los daños no suponen un riesgo que afecte a su integridad, no obstante, pasaron el aviso a la Consellería de Infraestructuras e Mobilidade de la que depende el conjunto que decidió precintar los accesos por prevención. La Xunta fue la encargada de gestionar la licitación de los trabajos adjudicados a Covsa a finales de 2018 por 430.000 euros, que rebajó el precio inicial en 120.000 y ahora asumirán las reparaciones, según avanzó Martínez. Desde el Concello están a la espera de que los técnicos evalúen los daños, cuentan con que esto ocurra a lo largo de la próxima semana.

La pasarela de Santa Marta forma parte del carril bici de la PO-552 Baiona – A Guarda y sustituye a la anterior, de menores dimensiones y muy dañada por el paso de los años. Está construida en madera de pino tratada, los trabajos renovaron la totalidad del armazón y su pilotado, así como la colocación de una plataforma de 4,5 metros de ancho, de los cuales 2,5 están destinados al tránsito de peatones y los 2 restantes para ciclistas. Por el momento no se sabe cuánto tiempo permanecerá cerrada a los usuarios.