Un joven de Nigrán, entre los fallecidos en el trágico accidente de autobús de Cerdedo-Cotobade

Seis personas fallecidas y dos heridas es el balance final de un trágico accidente de autobús ocurrido en Cerdedo-Cotobade, coincidiendo con la celebración de la Nochebuena, y que requirió de un complegísimo rescate. Las víctimas mortales, según fuentes de la Guardia Civil, son vecinos de Agolada, Soutomaior, Lalín y Nigrán. La víctima miñorana es un joven de 21 años, Eneas Valverde Ruibal, cuyo cadáver fue rescatado del río Lérez por efectivos del dispositivo de rescate. Eneas estudiaba en Lugo y volvía a su casa familiar para pasar la Nochebuena. Su familia es muy conocida en el municipio, ya que regenta una céntrica joyería. El Ayuntamiento decretará tres días de luto oficial e izará las banderas a media asta.

Durante las primeras horas del siniestro una línea de vida (un dispositivo empleado por los bomberos, que permite la sujeción en lugares elevados) logró sacar al conductor del autobús y un pasajero. Conviene indicar que el vehículo se salió de la vía y cayó por un puente de la N-541 en Pedre, a unos 75 metros de profundidad. Esto añadido a unas condiciones climáticas adversas y el caudal del río en sus máximos, complicaba cada vez más las tareas de los equipos de emergencias.

Las tareas debieron suspenderse por las malas condiciones: un elevado caudal del Lérez, mucha corriente y un nivel de agua en el interior del autocar que ya tocaba el techo del vehículo. Antes de interrumpir las labores de rescate, los equipos de emergencias lograron rescatar a cuatro personas, de las cuales dos resultaron fallecidas. Entre los supervivientes, el conductor del autobús y uno de los pasajeros. Sin embargo, en el autocar iban más personas, por lo que, esta mañana, bomberos y efectivos de grupos de emergencias volvieron al escenario de los hechos para proseguir con la búsqueda. Con todo, pudieron sacar a cuatro personas, aunque no todas con vida. Las dos personas que salieron vivas fueron evacuadas al Hospital Clínico de Santiago y a Montecelo, en Pontevedra.

La primera llamada de aviso al 112 Galicia: un alertador que observó la barrera de protección de la vía destrozada

Los gestores del 112 Galicia recibieron información sobre el accidente pasados 19 minutos de las nueve de la noche de ayer. La primera llamada que se atiende es de un alertador que observa la barrera de protección de la carretera completamente destrozada, y asegura que eso solo podría darse si un vehículo cayera por allí. Sin embargo, se asomaba y no veía nada, pero parecía algo reciente, por lo que invitaba a seguir buscando. Con estos datos, los gestores del Centro Integrado de Atención a las Emergencias de Galicia activaron los protocolos correspondientes para la movilización de los siguientes recursos: Bomberos del Deza, GES de A Estrada, Urgencias Sanitarias de Galicia-061, Protección Civil de la localidad, Guardia Civil de Tráfico, personal de mantenimiento del Ministerio de Fomento como titular de la vía y, en prealerta, los Bomberos de Pontevedra, que, poco después, se unieron al dispositivo.

La siguiente llamada al 112 llega desde el interior del autobús

Ya con estas acciones en marcha, el 112 Galicia recibe nuevas llamadas de alerta sobre el siniestro. Esta vez, desde el interior del autocar. De esta manera, se conocieron nuevos datos, como que el vehículo de la empresa Monbus realizaba el trayecto entre Monterroso y Vigo, y que tras caer al río el habitáculo se comenzaba a llenar de agua. Sobre el número total de pasajeros, poco se pudo precisar, entre seis y ocho.

Así y todo, el operativo estaba en marcha y las labores de rescate permitieron localizar a cuatro personas, de las cuales dos aparecieron sin vida. Esta mañana, los trabajos se centraron en seguir buscando. Así, en las primeras horas de la mañana, se reunían en el lugar de los hechos los Bomberos del Deza, GES de A Estrada, Protección Civil de Cotobade, Grupo de Rescate en Altura y Acuático y GEAS de la Guardia Civil, Grupo de Apoyo Logístico de la Agencia Gallega de Emergencias (AXEGA) con un Puesto de Mando Avanzado, albergue y anfibio; Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE) del Colegio de Psicólogos de Galicia, Urgencias Sanitarias de Galicia-061, Pesca I del Servicio de Gardacostas de Galicia, Servicio Municipal de Protección Civil de Lalín y voluntarios de Protección Civil de Pontevedra.

Poco tiempo después, eran precisamente los GEAS de la Guardia Civil quien encontraron dentro del autobús a la tercera víctima mortal. Más tarde, también una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico localizaba el cuarto fallecido en el río, aguas abajo del Lérez. Para la recogida de este cuerpo, se echó mano de los rescatadores del Pesca I. Horas más tarde, localizados los cuerpos de los dos últimos miembros del pasaje, los equipos de emergencias confirmaron que fueron rescatadas todas las personas que estaban desaparecidas.