Nigrán adquiere una silla de ruedas personalizada para la baloncestista de élite Uxía Chamorro

El Ayuntamiento de Nigrán da un empujón a su vecina Uxía Chamorro para que pueda competir en el Mundial de Catar 2023 de Baloncesto Adaptado. Con este objetivo el consistorio viene de invertir 8.000 € en la adquisición de una silla de ruedas hecha ex-profeso para la deportista del Amfiv acorde a su peso, medidas, tipo de discapacidad y al deporte que practica. Para ello el Ayuntamiento tuvo que recurrir a la empresa madrileña Olympic Mobility & Sports, única de España especializada en este trabajo y proveedora de deportistas discapacitados de todo el mundo. El resultado final, testeado ayer por la propia Uxía en el Pabellón Municipal de Panxón, es una silla a medida de aluminio aeronáutico y 5 kg más ligera de la que tiene en préstamo en su club, por lo que resulta mucho más rápida y fácil de manejar.

“Uxía es una deportista de élite de San Pedro de A Ramallosa que merece el mismo apoyo que cualquier otro profesional, por lo que sabiendo de su necesidad urgente de contar con una silla de ruedas mejor no dudamos en patrocinarla”, explica el alcalde, Juan González, quien asistió ayer junto a Agustín Alejos, también deportista nigranés de baloncesto en silla, a la entrega por parte de la empresa a Uxía. Allí, con la presencia del Club Baloncesto Nigrán, la deportista pudo probarla bajo la atenta mirada de Álvaro González, socio fundador de Olympic Mobility & Sports y quien in-situ la finalizó de ajustar.

“Disponer de una silla en condiciones puede ser fácilmente la diferencia en llegar a ser convocada para la selección porque lógicamente las condiciones de juego mejoran notablemente”, explica Uxía, quien destacaba tras la prueba la sensación de “agilidad” y “rapidez en el giro”. “Iba tan rápido que al girar pensaba que igual me podía caer, pero a los 20 minutos estaba ya completamente adaptada y me sentía súper segura, esta ya es de verdad mi silla”, explicaba Uxía, quien empleaba hasta ahora una silla del Amfiv del año 2007 y por la que ya pasaron 3 jugadores.

“La silla para estos deportistas puede ser la gran diferencia a la hora de competir”, corrobora Álvaro González, quien fundó en el 2013 esta empresa tras dedicarse a la fabricación ortopédica y detectar esta necesidad. “No existía la especialización en sillas para deportistas de élite, estaban totalmente desatendidos y no había ninguna profesionalización al respecto, ni siquiera existía ese concepto de personalización”. Por eso el cambio y el éxito de Olympic Mobility & Sports fue absoluta, en esta empresa miden y pesan a los deportistas, estudian su discapacidad y diseñan ex-profeso la silla pensando también en el deporte al que se va a dedicar, “por ejemplo, en el caso del baloncesto es necesario una defensa delantera potente porque es un deporte muy de contacto. No hay dos sillas iguales, es imposible”, explica. Solo el diseño (no fabricación) de esta silla llevó 35 horas (Álvaro se desplazó ex-profeso en abril para medir a Uxia y tomar todas las referencias).

Uxía Chamorro

Uxía Chamorro (Nigrán, 2002) nació con atrogriposis y escoliosis, por lo que difícilmente puede desplazarse en distancias cortas con muletas, así que emplea habitualmente silla de ruedas. Con 8 años descubrió de casualidad en un evento las posibilidades del baloncesto adaptado, después asistió como público a un partido y quedó definitivamente prendada de este deporte, por lo que pasó a formar parte de las escuelas del Amfiv, club en el que juega en Primera División desde 2021, habiendo sido convocada en diferentes ocasiones por la Selección Española. “Mi objetivo es llegar a Catar, no va a ser fácil porque hay mucho nivel, pero si no me seleccionan no podré decir que es por culpa de una silla que me limita”, confiesa.

“El baloncesto es para mí compromiso, felicidad y calma. Me ayuda mucho, en el Amfiv tengo realmente una segunda familia, pasamos muchas horas juntos y lo agradezco”, explica Uxía, quien mezcla los entrenamientos a diario con el estudio de un ciclo de producción audiovisual en Bouzas. “En un futuro me gustaría poder simultanear el baloncesto con el trabajo audiovisual, que es mi otra gran pasión. Realmente, vivir sólo del baloncesto en silla es casi imposible”, reconoce.