Una mirada al arte contemporáneo gallego desde Sabarís

Tino Canicoba, Beatriz Ansede, Menchu Abril, Conchi Cuadrado e Beny Fernández.

El expiloto de rally vigués Benigno Fernández (Beny) repite exposición en el espacio del multiusos de Sabarís con una selección de obras que permiten un viaje por el panorama artístico contemporáneo de la Galicia actual. “Mestura2” se presenta como la continuación de la iniciativa estrenada en el mismo emplazamiento durante la segunda quincena del mes de agosto, prácticamente con los mismos pintores y escultores aunque con diferentes creaciones y un resultado que engancha.

Cada pieza está donde debe estar, como si se hubiese creado para un lugar concreto de la sala, creando diferentes ambientes, equilibrados y con una irreverencia que rompe la norma en puntos estratégicos del recorrido. En la tarde del pasado viernes se inauguró la muestra, compuesta por más de un centenar de obras de diversos artistas de toda la comunidad, algunos ya consagrados y otros emergentes, con una amalgama de creaciones. Desde las disciplinas del pop art que recuerdan al gran Andy Warholl a otras más clásicas pasando por el hiperrealismo o la abstracción, todos con trazados y técnicas propias. Amat, J.M. Barreiro, Basso, Lubians, Puhinger, Orozco, Cuadrado, Cordero, Ansede, Mauleón, Baldwin, Galicia, Julia Barreiro, Nogueiras, Alonso, Abril, King o Magalhaes llenan de arte las paredes y biombos de la sala, mientras que los escultores Rommel, Pazos, Pobornikova, Juncal, Álvarez, Conde, Canicoba, Oro Claro, Martínez, Molares, Rivas, Coruxo o Daniel Barreiro conforman el laberinto de peanas sobre las que descansan las diferentes formas de expresión, que durante esta quincena plagan los más de 700 metros cuadrados de sala, aunque no son todos los que están. La muestra abierta de lunes a viernes entre las 17 y 21 horas y fines de semana de 12 a 14 y de 17 a 21 horas va dirigida a todos los perfiles, tanto los que deseen hacerse con una de estas piezas como para los que simplemente acudan por el placer de observar, que además podrán apreciar más arte de algunos de los que aquí exponen en la sede del expiloto de Doctor Cadaval en Vigo.

La “sucursal” del Val Miñor se le vino a la cabeza en junio de 2021, cuando se inauguró el complejo con una muestra de José Molares, que por aquel entonces no conocía y que sin embargo hoy es el primer escultor con el que nos topamos al acceder al espacio. Tres de sus obras lucen desde la cristalera principal. La más representativa, una miniatura en bronce del Monumento a Jules Verne, idéntico al del náutico vigués, también de su autoría.

El promotor de “Mestura” solicitó al Concello el espacio que se lo concedió sin mayores problemas. En mayo su idea se materializó con la primera de las exposiciones de la mano de los escultores Nando Álvarez y Lili, ambos de Tomiño. Y hasta el 30 de septiembre estará la tercera. “El que ha visto las tres que hemos montado aquí en Sabarís se ha dado cuenta de que el Val Miñor suma un espacio espléndido desde el que poder disfrutar de la cultura”, manifiesta Fernández, que a su vez propone abrir este mundo a escolares a través de visitas guiadas. “Estaría encantado a colaborar con los colegios que se interesasen en acudir”, manifiesta. Aunque esta es una continuidad de la expuesta en la segunda quincena de agosto, la idea es repetir, siempre y cuando la Administración le ceda los espacios para poder seguir contribuyendo a la oferta cultural local y sin descartar la posibilidad de hacerlas en invierno.

Conchi Cuadrado y cómo simboliza la vida

En este pequeño espacio la pintora viguesa Conchi Cuadrado habla a base de pinceladas sobre el matriarcado gallego, los malos amores, de las personas tóxicas, lo cambiante de la vida y la vida en sí. Cada obra cuenta una historia que la artista desgrana con total detalle a través de símbolos. Una lata de tomate Campbell’s sirve como continente de un amor exprimido, “que a veces es mejor dejar envasado”. Un escarabajo, un as y un reloj para representar los caprichos del azar, o un homenaje a la vida y la lucha. “Vida” está dedicado a mujeres que superaron el cáncer de mama y que representa con una abeja “como el ser más importante del planeta”, posada sobre un pecho “que poliniza”. Una ínfima parte de su obra, pero que ayuda a comprender la manera que la artista tiene de interpretar el mundo.