Dos años dando la espalda a la pandemia

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Martín Otero no seu quiosco en Sabarís.

Mientras todo un país se paralizaba, él ultimaba los flecos para comenzar una nueva aventura empresarial. Dos semanas después del decreto de Estado de Alarma del 14 de marzo de 2020, Martín Otero Clemente abría las puertas de su nuevo negocio, yendo a contracorriente de una sociedad que tuvo que echar el freno de manera obligada ante el avance de contagios por coronavirus.

Comenzó como kiosquero en julio de 2019, pero el cubículo desde el que dispensaba la prensa en Victoria Cadaval pronto se le quedó pequeño y decidió trasladarse a un local ampliando su oferta con venta de gominolas y juguetes. El viernes 1 de abril se cumplieron dos años exactos de su apertura y la lectura obtenida durante todo este tiempo de pandemia va en contra de la generalidad. Con su kiosco ya consolidado en la principal calle de Sabarís, asegura que el inicio fue más fuerte de lo esperado y que su primer verano se saldó con unas ventas muy por encima de las obtenidas en el de 2021.

“El inicio fue bastante bueno, al estar considerado como negocio de primera necesidad comencé con normalidad, se vendía mucha prensa, revistas y pasatiempos”, recuerda. Puede afirmarse que fue uno de los pocos negocios que hinchó pecho durante todo el pico de la crisis sanitaria, sin embargo ahora la inestabilidad imperante comienza a pasarle factura, mientras sigue diversificando su oferta a fin de dar con la tecla. Por el momento su negocio se mantiene mientras espera poder cumplir muchos más aniversarios, aunque ahora tiene la mirada fija en los meses fuertes de la temporada estival. “A ver cómo se presenta”, remata.