El BNG viene de solicitar, a través de su Portavoz Municipal Manuela Rodríguez, la convocatoria urgente del Consejo Municipal de la Mujer (CMM) con el fin de elaborar y valorar propuestas de actuación por parte de la Concejalía de Igualdad en relación al 8M.
El Consejo Municipal de la Mujer (CMM) es un órgano consultivo que da participación a las mujeres en la vida municipal. Por sus objetivos, y por estar conformado por mujeres representantes de los colectivos feministas, sociales, sindicales y políticos con presencia en el ayuntamiento, “debería ser el espacio donde se pusieran en común las acciones y eventos a llevar a cabo en el Ayuntamiento de Gondomar en relación a esta fecha y de acuerdo a lo contemplado en el vigente Plan de Igualdad Municipal”, afirma Rodríguez.
Hace ya más de cien años que el movimiento feminista situó el 8 de marzo como una fecha internacional de reivindicación y lucha por la igualdad de derechos de las mujeres. “Y también desde el ámbito local debemos huir de la conversión del 8M en una fecha rutinaria, y recuperarla como motivo de reivindicación y lucha”, defiende el BNG.
La situación de desigualdad de las mujeres en Galicia
La situación económica y social derivada de la pandemia de la covid-19, sumada a la situación de precariedad y desigualdad previa, recae de forma importante en las mujeres gallegas. Según el último informe del Foro económico gallego, de diciembre de 2021, podemos constatar el mayor impacto de la crisis entre las mujeres. Por ejemplo, el 75,5% de las personas ocupadas a tiempo parcial en Galicia en el último trimestre de 2021 fueron mujeres, el empleo temporal crece más en las mujeres, un 13,5% frente a tan sólo un 3,2% entre los hombres y tienen la mayor tasa de temporalidad (28,2% frente al 23,9% en el caso de los hombres). Además, la ilegal hendidura salarial sigue siendo una realidad que en Galicia supera los 4.000 euros al año.
A esta situación de desigualdad laboral, que la no derogación de la reforma laboral del PP por parte de PSOE y Podemos va a agravar, se suma la desigualdad derivada de la falta de servicios públicos, que alimenta una economía sumergida en la que millares de mujeres trabajan sin reconocimiento y condiciones dignas.
“Las movilizaciones alrededor del 8 de marzo deben servir para ser conscientes de las cuestiones pendientes e inaplazables de la agenda feminista”, y desde el BNG instan al cumplimiento por parte de las administraciones de aquellas más urgentes. En ese sentido el BNG de Gondomar ha señalado bastante que “la Administración local, por ser la institución más próxima a los vecinos, debe ser una referencia para combatir la desigualdad entre mujeres y hombres. No son suficientes los lazos violeta o los maillots reivindicativos en días señalados, se precisa demostrar voluntad política y considerar el trabajo por la igualdad como una cuestión transversal y prioritaria de la política municipal”.

