El Bloque Nacionalista Galego acusa a la Xunta de agravar el conflicto entre los sectores mejillonero y percebeiro después de tener impuesto una normativa sin diálogo ni consenso. Una delegación del frente nacionalista mantuvo este viernes un encuentro con representantes de la cofradía de pescadores “La Anunciada” de Baiona, que trasladaron el creciente malestar del sector por la situación actual.
“Desde el BNG exigimos que la conselleira de Pesca medie y se siente a negociar para alcanzar una solución. La resolución de este conflicto pasa necesariamente por el diálogo con los bateeiros y percebeiros, no por la imposición de una normativa que no contenta a ninguna de las partes”, denunció tras la reunión la diputada del BNG en el Parlamento gallego, Carmela González, que estuvo acompañada por la portavoz nacionalista de Pesca, Rosana Pérez, la concejala del Bloque en Baiona, Yasmina Moreira, y el responsable local en Nigrán, Xavier Rodríguez.
González criticó que el Gobierno gallego impusiera de forma unilateral un nuevo marco normativo en 2019, tras casi 20 años sin actualizar la legislación. Una falta de consenso que, en opinión de las nacionalistas, está provocando una escalada del conflicto. “Es momento de acercar posturas entre dos sectores fundamentales para economía gallega, la conselleira de Pesca tiene que ejercer de una vez sus competencias y dejar de mirar hacia otro lado antes de que sea demasiado tarde”, demandó González.
Según explicaron en la cofradía de Baiona, el reparto de las zonas es el punto central del conflicto, puesto que el sector mejillonero extrae la semilla de las mismas rocas en las que trabajan los percebeiros. Desde el frente nacionalista reiteraron la necesidad de que la Xunta intervenga para mediar en estos enfrentamientos que se vienen repitiendo a lo largo de los últimos años, cada vez con mayor intensidad.
Para el BNG, la solución inmediata pasa por una cesión de ambos sectores para un reparto equilibrado y consensuado. Sin embargo, las nacionalistas consideran imprescindible buscar salidas de futuro para evitar la repetición constante del conflicto. Entre las propuestas, llamaron a apostar en la cría de la mejilla fuera del medio natural, una solución que permitiría “desestresar” las zonas en las que conviven ambas actividades.

