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La Plataforma por la Protección de la Sierra del Galiñeiro critica el relleno de la cantera de Penide

La Plataforma por la Protección de la Sierra del Galiñeiro denuncia una afección más a la sierra, esta vez en Prado, Morgadáns, Gondomar. “En realidad se veía venir, pero atajar este tipo de atropellos es difícil. Se trata del relleno de la cantera de Penide, una cantera (como tantas) problemática desde el principio: cuando la estaban explotando solamente tenía permiso de investigación, suponemos que cuando alcanzó el permiso de explotación ya estaba el material agotado, y cuando eso ocurrió se esperó unos diez años a “restaurarla”. Como siempre la “restauración” coincide con las obras de destierro de las zonas limítrofes: polígono de Porto do Molle, obras en Vigo, etc etc”, apuntan.

“A la vista está que la tierra echada supera la cuota del terreno circundante, y también la del monte que existía antes de la cantera; el letrero indicativo de tal restauración no existe; los sedimentos que la lluvia arrastra de ese gran depósito están ya en la Chan das Moutas, zona de importante valor ecológico; el río de Vilas en su nacimiento va lleno de barro en los días de lluvia. Una de las ramas del río de Morgadáns también nace justamente aquí; ¿llegarán estos sedimentos a él?”, se preguntan desde la Plataforma.

“Si hace veinte años en el Lapido, también en Prado, fuimos testigos de la afección del río Morgadáns y de la aberración paisajística, orográfica y ecosistémica provocada por la llamada restauración de la cantera que allí había, ahora nos vemos en el inicio del mismo proceso. Una desgracia que pasen los años, se hable cada vez más de sostenibilidad, de problemáticas ambientales, cambie el partido político que gobierna la Entidad Local Menor de Morgadáns, cambie el partido que gobierna el Ayuntamiento de Gondomar, ¡y se repitan exactamente los mismos hechos!”, lamentan.

“Parece que los gobernantes no conocen el valor ambiental de los ríos en general, ni lo de los humedales de la Chan de Prado en particular. Estos últimos son ecosistemas ya escasos en toda la sierra y también en las sierras circundantes, y son frágiles de por sí. Por supuesto que están al lado de las carreteras al Aloia y a O Porriño y que nunca se tiene precaución con ellos, pero ahora la lama puede acabar definitivamente con estos hábitats. Son estas las últimas bouzas (brañas, lagunas o como se le quiera llamar) que quedan en Prado; las que hubo en otros tiempos se convirtieron en un lugar o barrio del propio Prado, ¡y de ellas solo queda el nombre! ¡¿O por el contrario, es que estos gobernantes no quieren conocer cómo funciona la naturaleza?!. Nosotros exigimos a los que tienen responsabilidad en este asunto que la asuman, y la asuman ya”, concluyen.