Gondomar bate récords en el crecimiento de la recogida selectiva de residuos

Gondomar finaliza el año 2020 con el máximo crecimiento en la generación de residuos en el municipio, tanto en la fracción de resto como la recogida selectiva. Con todo cabe destacar como dato positivo el gran empuje que experimentó la recogida selectiva gracias a la implicación y concienciación de los vecinos, que desde un primer momento se sumaron a las políticas promovidas por el gobierno local.

“Es una gran satisfacción comprobar la evolución de los datos en materia de la recogida selectiva en los tres últimos años”, afirma el alcalde Paco Ferreira, “porque demuestra que la apuesta que en su momento hizo el gobierno por la incorporación de una nueva concesionaria, así como la modernización y renovación de la flota automovilística o de los contenedores, entre otras medidas, fue acertada. Y en esta línea seguiremos trabajando”. Pero fue más allá al recordar “que de nada vale todo esto si no tenemos el respaldo de los vecinos, que en el caso de Gondomar fue fundamental”.

Recogida selectiva total

Desde el inicio de la legislatura fue uno de los objetivos de la Concejalía de Medio ambiente, que dirige Brais Misa, y que se fue plasmando con medidas concretas como el incremento de contenedores selectivos en las parroquias, la mejora de las islas existentes o su renovación y modernización. Medidas que, junto a las campañas informativas y de sensibilización explican el incremento continuo que la recogida selectiva experimenta desde el año 2018 hasta la actualidad, en las tres fracciones.

La fracción papel-cartón, tras alcanzar su peor cifra en el 2017 con 98.880 kilos, cambió la tendencia con la implantación de las nuevas políticas cerrando el 2020 con 165.430 kilos, una media de 11,3 kilos por habitante, media que aún queda alejada de la que se registra en España.

Situación similar se registra en la recogida de envases ligeros, que tras registrar en el 2018 su peor cifra consigue duplicar la recogida en dos años alcanzando los 191.360 kilos, acercando la media de 13 kilos por habitante a la española, después de mantenerse en esta fracción casi cinco puntos por debajo de ella.

Por último, la fracción de vidrio es la que mayor crecimiento registra con un total de 206.860 kilos en el 2020 frente a los 134.980 que se reciclaban hace una década, situando la media por habitante en 14,1 kilos, casi al mismo nivel que la inscrita en España.

Fracción resto. Residuos sólidos urbanos

En esta fracción se incluyen los residuos de tipo orgánico y aquellos que no son susceptibles de poder ser separados de forma selectiva. En la última década la evolución de la fracción resto fue ascendente, pasando de las 5.037 toneladas en el año 2010 a las 5.181 toneladas en el 2020, situándose en la actualidad la media de producción de residuos sólidos por habitante en 373 kilos.

Según los datos oficiales este incremento en la fracción resto es constante debido al crecimiento demográfico registrado en el municipio, así como por la pandemia que supuso más generación de residuos en el hogar a consecuencia del confinamiento.

Punto limpio

En la actual legislatura una de las prioridades del equipo de gobierno fue modernizar y potenciar el Punto limpio, invirtiendo en la mejora de sus instalaciones e incluyendo una zona para y depósito de Residuos Eléctricos y Electrónicos, subvencionado por la Diputación Provincial de Pontevedra.

Esto supuso que crezca el depósito de materiales autorizados en el punto limpio, que en el 2020 registró un total de 269.322 kilos frente a los 143.776 recogidos un año antes, destacando el crecimiento, entre otros, del depósito de RAEES, con un total de 27.720 kilos almacenados en el 2020 frente a los 11.020 del 2019.

Voluminosos (34.180 kilos), madera (77.140 kilos) o escombro (45.2960) son los elementos que más se depositaron en el punto limpio, junto a otros como neumáticos, plástico o chatarra. Cabe apuntar también el crecimiento del depósito de pilas, favorecido por la diversificación de puntos de recogida en el municipio que posteriormente son vaciados en el punto limpio, facilitando el reciclaje a la población.

Fracción orgánica

No menos importante el esfuerzo realizado en fomentar el reciclaje de la fracción orgánica en la que se trabaja desde el 2017 tras la adhesión al Plan Revitaliza de compostaje de la Diputación de Pontevedra. Desde entonces hasta ahora el interés ciudadano creció y ya son cerca de 400 los hogares que solicitaron al departamento de Medio Ambiente un compostero individual, a los que se suman los dos centros de compostaje comunitario de Gondomar.

“Las cifras nos demuestran que estamos en el buen camino y en él queremos seguir. La política medio ambiental, en la que la gestión y reciclaje de los residuos son una parte importantísima, seguirá siendo una de nuestras apuestas para conseguir un ayuntamiento sostenible y respetuoso con el medio ambiente”, concluyó el alcalde Paco Ferreira.