Cientos de personas claman contra “la estafa de la luz” y por una tarifa eléctrica gallega

Cientos de personas se sumaron a las concentraciones convocadas por la CIG en ciudades y villas para decir “No a la estafa de la luz”, demandar la recuperación de las centrales hidroeléctricas y exigir una tarifa eléctrica gallega. Movilizaciones lanzadas por la central sindical para que se reconozca la energía como un derecho universal, tal y como explicó el secretario general, Paulo Carril “ante la escalada imparable del aumento del precio de la luz, ante la impunidad con la que actúan las eléctricas y ante el nulo papel que tanto el gobierno gallego como el español están teniendo para frenar la subida de la factura y garantizar con políticas públicas el acceso a la electricidad por el conjunto del pueblo en condiciones asumibles”.

En su intervención al final de la concentración convocada en la Plaza Roxa, en Compostela, el secretario general de la CIG calificó de “especialmente lamentable y despreciable” el papel del PP y de la Xunta, más después de sus políticas en favor de las empresas eléctricas, nombradamente “las que explotan nuestros ríos, y de su permanente oposición a que en Galicia podamos dar soluciones como las que desde la CIG hemos defendido y llevado al Parlamento Gallego”.

Recordó las diferentes propuestas e ILP promovidas por la central sindical en los últimos años -que el PP en el Parlamento Gallego rechazó-, como la de la Tarifa Eléctrica Gallega, la de la recuperación de las Centrales Hidroeléctricas, o las propuestas para dar solución a la industria electrointensiva, así como las alegaciones en la reciente tramitación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, y en las Propuestas hechas en octubre del año pasado para una salida gallega justa.

Propuestas que, aseguró que son la demostración de que “existen mecanismos legales, que es posible, si hay voluntad política, garantizar precios justos de la energía” porque la energía “no es un bien de consumo cualquiera, sino que es un bien de primera necesidad” afirmó. Y esto “obliga a los poderes públicos a reconocer la energía como un derecho universal de todas las personas al bienestar social, y a tomar medidas de intervención en el sector eléctrico para garantizar una vida digna y un desarrollo económico, social e industrial que cree puestos de trabajo”.

Proceso de colonización energética

El secretario general de la CIG denunció que esta estafa de la luz tiene lugar cuando Galicia coincidiendo con un nuevo proceso de “colonización energética” a través de los macroparques eólicos que “amenazan nuestros montes y tierras, después de que en el franquismo se destruyeran ríos y tierras productivas, mientras se mantiene a mucha gente en la pobreza energética y comarcas enteras de Galicia camino de la desertización social e industrial, sin planes alternativos”.

Carril clamó además contra las grandes empresas eléctricas que “están aprovechando la ocasión del negocio eólico para hacer su lavado verde, sin tener previamente reparado su deuda ecológica ni resuelto el impacto social generado”.

Por eso reclamó una verdadera transición ecológica gallega “ordenada, justa, al servicio del país”, con una gestión pública que ponga fin al oligopolio de las grandes eléctricas y “no con una actuación de los gobiernos que facilitan a las eléctricas este proceso, creándole los marcos legales y financiando sus inversiones”. En ese sentido, advirtió que los famosos fondos europeos Next Generation “tienen como principal destino financiar la descarbonización y la implantación de la electrificación de la economía que estamos viviendo”.

Valor estratégico del sector energético

El secretario general de la CIG subrayó el valor estratégico del sector energético para Galicia, por lo que representa para su PIB y por ser un factor relevante para poder vivir y trabajar dignamente, así como para la actividad económica y la producción industrial. Frente a eso denunció que, a lo largo de los años, por decisiones políticas, “Galicia se fue especializando en la generación de electricidad con enormes costes sociales y medioambientales y sin poder tirar provecho de esta actividad”.

Y denunció también como, una vez más, “el PP y el PSOE siguen siendo en Galicia culpables de esta situación por renegar de la tierra que le da de comer, por ser más españolistas que los madrileños, cuando siguen negando la Tarifa Eléctrica Gallega”.

En ese sentido, cuestionó cómo pueden PP y PSOE explicar su “fanática oposición a la Tarifa Eléctrica Gallega, cuando el presidente de Castilla y León o el presidente de Aragón están pidiendo beneficios y compensaciones por el daño que le causan las centrales hidroeléctricas que existen en estos territorios”.

Recordó que en Galicia tenemos el mayor número de centrales hidráulicas; que 8 de cada 10 ayuntamientos gallegos tienen alguna instalación de generación de electricidad, sin contar los proyectos que están en tramitación; que exportamos en los últimos años una media del 30% en favor de otros territorios y de su desarrollo económico, social e industrial, mientras cierran empresas, crece el desempleo y continúa la emigración.

Soluciones ya

Demandó, en nombre de la central sindical, “soluciones ya” y desgranó las propuestas de la CIG, a comenzar por el reconocimiento de la energía como derecho fundamental y por aprobar políticas públicas de intervención en el sector eléctrico para garantizar el acceso a la electricidad al conjunto del pueblo en condiciones asumibles.; la reversión al público de las centrales hidroeléctricas que finalicen la concesión y la creación de una Empresa Pública Gallega de Electricidad que gestione las centrales hidroeléctricas y la participación en otras empresas eléctricas.

Junto a esto, demandó la fiscalización de las concesiones hidroeléctricas en vigor, para garantizar que la energía reservada a las administraciones se destina a bajar el precio de la luz, además de la modificación del sistema tarifario, limpiando la factura de peajes que no tengan relación directa con el funcionamiento del sistema eléctrico, que serán asumidos por los Presupuestos Generales del Estado en lugar de por las consumidoras.

Propuso la retirada de las centrales hidráulicas y nucleares del pool del mercado mayorista para fijar el precio de la electricidad y la modificación transitoria de los impuestos que están presentes en la tarifa eléctrica, aplicando el tipo mínimo del IVA (4%), y eliminando del impuesto a la generación (7%) que las empresas repercuten en las personas consumidoras.

Esto junto a la implantación de la Tarifa Eléctrica Gallega, una tarifa más baja en Galicia, empezando por una reducción del 30% de los peajes del sistema eléctrico, por ser Galicia productora excedentaria de energía.

El secretario general de la CIG concluyó anunciando una nueva convocatoria de movilizaciones en toda Galicia, a las mismas horas y nos mismos lugares que hoy, para el día 3 de octubre. Concentraciones en las que llamó a llevar las facturas eléctricas para así “hacer una quema pública de las empresas eléctricas”.

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