El Templo Votivo de Panxón sigue a la espera de mejoras

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Don José Diéguez Dieppa á beira da imaxe da Virxe do Carme, doada por unha fiel en 1936.

El Templo Votivo del Mar de Panxón sigue a la espera de las ansiadas actuaciones para poner fin a las constantes filtraciones que sufre. Su párroco, Don José Diéguez Dieppa, aguarda paciente a que Patrimonio actúe para reparar las entradas de agua provocadas por el agrietamiento del encintado de las fachadas del conjunto, sobre todo por la cara que da al mar.

Además, desde hace años varias vidrieras y el rosetón de la entrada principal fueron forradas interiormente con mallas de metal para evitar que los fragmentos de cemento que unen los elementos se precipiten sobre los fieles que a menudo acuden al edificio construido por Antonio Palacios, inaugurado en 1937.

Según explicó, el organismo dependiente de la Xunta ya se interesó por el acometimiento de las obras, ya que les resulta inviable financiarlas con fondos propios. “Solo las réplicas de los vitrales rondan los 500.000 euros”, lamenta, al tiempo que explica que por el momento no tienen plazo aunque cabe la posibilidad de que pudiesen comenzar para el año próximo y por fases.