Baiona celebra el 820 Aniversario de su Carta Puebla

Baiona celebra hoy, 7 de mayo, el 820 Aniversario de su Carta Puebla, lo que ha sido motivo para que su alcalde, Carlos Gómez Prado, recuerde esta efeméride y se enorgullezca del pasado histórico de la villa. Sobre la Carta Puebla concedida por el Rey Alfonso IX, el día 7 de mayo de 1201, encontrándose en las islas Cíes, concretamente en la Isla de Faro, estando en una iglesia que allí había dedicada a San Esteban y después dedicada a frailes tercerones llamándose San Esteban de Cíes.

La Carta Puebla puede parecer paradójica al ser un documento que en realidad no existe, está perdido. Sin embargo es fundamental para el conocimiento de la Edad Media y la historia de Baiona. Se conoce por las copias hechas en la Edad Media, más tarde fue resumido por Fray Prudencio de Sandoval en el S. XVII y finalmente por Ávila y Lacueva en el S. XIX. Otorgada por Alfonso IX en 1201 podemos decir que marca el inicio de la Baiona urbana tal y como hoy la conocemos: con el topónimo Baiona, un territorio definido, una estructura económica y un marco legislativo, convirtiéndola en Villa Real.

De esta forma, Baiona y sus habitantes son declarados hombres libres en todo el reino Galaico-Leonés, disfrutando sus gentes de unos privilegios, poco comunes en la Edad Media. Además, la Carta Puebla informa de las bases económicas de la Baiona de finales del siglo XII-inicio del XIII. El comercio marítimo era la principal fuente económica de la villa, de ahí el interés real por el control de este puerto. El rey establece el monopolio de descarga de mercancías y las tasas que debían de pagar por barco y mercancía.

De esta forma sabemos que de la Europa del Norte, a través del puerto de La Rochelle, Baiona recibía barchas francesas con manufacturas de lujo como paños finos y de buena calidad, sal -que también llegaba de Portugal- y otros objetos de prestigio, como cerámicas. La presencia de estas mercancías en Baiona señala la posición de este puerto en las redes comerciales marítimas medievales con el Norte de Europa a través del puerto francés. Otros tipos de barcos que aparecen en el documento son la carabela y la pinaza.

La carabela fue el barco empleado por los portugueses para el comercio desde momentos tempranos. La pinaza era una embarcación de uso mixto: de pesca y para el comercio de mercancías siguiendo una navegación de cabotaje. Las mercancías que salían de Baiona eran: sardina salada -Alfonso IX concede el monopolio de la salazón de pescado a los vecinos de Baiona-, congrio seco, cueros, cereal, vino y carne, fundamentalmente. El documento también establece tasas por ventas en las ferias, aspecto que informa sobre el tráfico de mercancías por vía terrestre. Las ollas de Burela o de Zamora se sancionan con un impuesto importante que evidencia la alta valoración de estos barros.