Reclaman la retirada de la simbología fascista en los ayuntamientos del Val Miñor

Rebeldía Galicia y los Círculos de Podemos en el Val Miñor vienen de presentar una moción en sus respectivos ayuntamientos reclamando la retirada de las huellas fascistas aún vigentes en su territorio, además de propuestas para la conservación y divulgación de la memoria histórica en el país. La iniciativa, realizada en colaboración con Podemos Galicia cuando se conmemora el noventa aniversario de la proclamación de la II República, incluye la exposición en las calles de las biografías de los fascistas homenajeados por esa simbología, con la intención de crear conciencia colectiva. “La intención no es borrar la historia, sino repararla con verdad, memoria y justicia”, subraya Aitor Neira y Tamara Deza, portavoces de Rebeldía Galicia. “La sociedad tiene una gran responsabilidad colectiva con la historia para que no se vuelva a repetir. Por eso, nos sentimos en el deber de pedir hoy aquí una cosa muy sencilla: que se cumpla la ley”.

La Ley 52/2007 de 26 de diciembre, llamada Ley de Memoria Histórica, dicho en su artículo 15.1 que las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, serán las encargadas de tomar las medidas oportunas para la retirada de simbología o honores de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, la Guerra Civil o la Dictadura.

Según los datos que pudo recaudar Rebeldía Galicia, la comunidad autónoma cuenta en la actualidad con alrededor de 200 símbolos que conmemoran a figuras que fueron claves, importantes o destacados en el período oscuro de la sublevación, en la Guerra Civil o en la Dictadura: calles, retratos, distinciones honoríficas (entre las cuáles se encuentran Hijos Adoptivos, Hijos Predilectos, medallas de oro, medallas de plata, medallas de bronce, medallas al mérito y Alcaldes Honorarios), escudos, placas, monumentos y grupos de viviendas y centros de enseñanza.

La memoria es un pilar fundamental de la salud democrática de un territorio, mas en Galicia parece estarse desvaneciendo ante las nuevas generaciones, que crecen totalmente ajenas al pasado; cuando es precisamente la juventud a encargada de conservar, cuidar y construir la memoria desde la verdad. Por eso Rebeldía Galicia entiende que deben ser los más nuevos quien lleven la iniciativa para que se cumpla la Ley de Memoria Histórica en el territorio gallego, catorce años después de su entrada en vigor.