Un programa de fisioterapia precoz permite recuperar, a los tres meses, la continencia urinaria a las personas que, por mor del cáncer, tuvieron que ser sometidas a la extirpación de la próstata. Esta es la principal conclusión de un estudio llevado a cabo por el servicio de Urología del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo en colaboración con el grupo de investigación en Fisioterapia de la Universidad de Vigo, cuyos resultados fueron publicados en la revista Neurology and Urodynamics.
Los participantes en este estudio fueron el jefe de Urología, Antonio Ojea, la uróloga Sabela López, y las investigadoras de la Facultad de Fisioterapia, Mercedes Soto, Eva Lantarón, Iria Da Cuña y el que había sido, hasta la jubilación, coordinador de este grupo, Manuel Gutiérrez.
En la investigación fue llevada a cabo con 50 pacientes de cáncer de próstata, que se sometieron, durante tres meses, a un programa de electroterapia y biofeedback. Tras este tratamiento, el 64% habían alcanzado esa continencia urinaria frente al 9,1% de los integrantes de grupos de control del estudio que no se sometieron a ningún tratamiento específico.
Según afirma el jefe de Urología del Chuvi, Antonio Ojea, “la prostactomía radical es una intervención quirúrgica consistente en la extirpación de la próstata y de sus vesículas seminales, y que permite reducir en gran medida los índices de mortalidad de este tipo de cáncer. Sin embargo, uno de los principales problemas derivados de esta operación es la incontinencia urinaria; de hecho, hay hombres que pueden llegar a perder litro y medio de orina al día, es decir, todo lo que beben. Esto supone una gran merma de su calidad de vida”.
De ahí que la investigación pusiera el foco en la importancia de una intervención precoz para acelerar el proceso de recuperación.
Electroterapia y biofeedback
Los pacientes se sometieron durante tres meses a un tratamiento con tres sesiones semanales, en el que se combinaba la electroterapia y la realización de un programa de ejercicios de fortalecimiento del suelo pelviano con biofeedback, un sistema que permite la medición de las contracciones realizadas y que las visualiza en una gráfica. Con este procedimiento los pacientes perciben el esfuerzo que están realizando y aprenden la manera de efectuar correctamente las contracciones.
Para conocer los efectos de este programa, los integrantes fueron sometidos cada mes a dos evaluaciones diferentes. Una de ellas implicaba la realización de una serie de ejercicios, como agacharse, levantarse o toser, que ejercen presión sobre la zona y dificultan la continencia; después comprobaban la cantidad de orina que perdieron.
Otra de las evaluaciones estaba dirigida a cuantificar, a través del pesado de los pañales, las pérdidas que habían sufrido a lo largo de 24 horas, en las que hacían vida normal.
Posteriormente, se les realizaba una nueva evaluación a los seis meses, ya que podría ser que mejorasen mucho durante el tratamiento y después empeoraran. Se comprobó que la continencia se mantenía o mejoraba.
Dados los resultados del estudio, el equipo investigador concluye la importancia de incluir la fisioterapia dentro del equipo multidisciplinar de tratamiento de estos pacientes.

