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El BNG de Gondomar considera que la judicialización de la vida política no lleva a ningún sitio

Ante la publicitación que viene de hacer el alcalde de Gondomar, Francisco Ferreira, de la denuncia que presentó contra el BNG y su concejala, Manuela Rodríguez Pumar, esta organización declara:

El texto objeto de la denuncia es parte de un artículo publicado en octubre de 2020 en un boletín informativo donde el BNG de Gondomar señalaba las deficiencias de la gestión del alcalde Ferreira en múltiples áreas del gobierno municipal. Igualmente, el boletín criticaba su actitud autoritaria y prepotente, machista e intolerante, a respecto de la oposición en general y de las concejales en particular. Esa actitud puede ser comprobada por cualquiera vecina o vecino de Gondomar que asista a los plenos o que acceda a los vídeos disponibles en Youtube.

Resulta insólito y llamativo que sea el propio alcalde quien hace público este tema en este momento y de esta manera, pues está siendo él quien da publicidad a unos términos respecto de los que dice que se siente ofendido. Sin embargo, en ningún momento dio ni da respuesta a la situación que el BNG señalaba en el boletín y que es el realmente importante para el pueblo de Gondomar: su pésima gestión municipal y su actitud injustificable. El que está haciendo Ferreira es sobredimensionar algo que, por otro lado, es normal en política: la crítica entre gobierno y oposición. El que no es tan normal es que un alcalde dirija los plenos de una manera tan antidemocrático como lo hace Ferreira: acaparando el uso de la palabra y dilatando la duración de sus intervenciones hasta el punto de que no se pueda llegar a debatir la totalidad de las mociones presentadas, o que no se dé llegado al apartado de ruegos y preguntas, obstruyendo así la fiscalización de la labor del gobierno por parte de la oposición.

Queda claro que no es del agrado de Francisco Ferreira que la oposición haga su trabajo y, por eso, ahora que hizo pública la denuncia, aprovecha su Facebook para calificar el portavoz del BNG de “pasquín difamatorio e injurioso”. En cualquier caso, el BNG considera que la judicialización de la vida política no lleva a ningún sitio y, desde luego, no va a impedir que sigamos realizando la labor que como oposición nos corresponde y con toda la contundencia necesaria.