Ante el actual contexto sanitario y el panorama de incertidumbre que afecta a cualquier tipo de previsión, el gobierno local de Baiona anuncia el cambio de fecha de su fiesta estrella programada, como es habitual, para el primer fin de semana de marzo, en un intento de salvar la celebración. Así lo anunció el alcalde Carlos Gómez, que en la tarde de ayer jueves mantuvo una conversación telefónica con la directora de Turismo de Galicia, Nava Castro, para trasladarle la decisión de posponer la Fiesta de la Arribada. Los motivos esgrimidos por el regidor son bastante claros ya que de otro modo se expondrían a una cancelación de última hora con una pérdida importante de medios económicos y humanos.
Pese a que todavía no hay fecha en firme, intentarán reubicarla en el primer fin de semana de octubre ante la cercanía con el Día de la Hispanidad. De cualquier modo, gobierno y Corporación se reunirán el próximo martes 12 a las 10 horas para consensuar una nueva fecha en el calendario, que posteriormente llevarán al pleno del mes de febrero. “Partimos de que los preparativos comienzan como mínimo a principios de febrero, vamos muy justos de plazos desde el punto de vista de la evolución de la pandemia y de este modo también dejamos un margen para que se vacune a la población”, aclara.
Gómez insistió en que la postura adoptada parte de asegurar una festividad que “genera un retorno económico muy grande al comercio local” entendiendo que cuanto más se distancie “más posibilidades tendremos de llevarla a cabo a pleno rendimiento garantizando la seguridad de los asistentes”. Por el momento esta es la única medida adoptada al respecto, y adelantó que se irán adaptando al transcurso de los acontecimientos, aunque siempre intentando que se lleve a cabo una Fiesta de la Arribada “lo más normal posible”.

